Señor director:
El pan de cada día
El pan es un alimento que no debe faltar en nuestra mesa. Desde tiempos pretéritos es imprescindible en la vida cotidiana. Por ese motivo, para tener presente la fecha en la Argentina se festejó ayer, 10 de octubre, el Día del Industrial Panadero, una actividad cuyos primeros registros datan de tiempos medievales. El pan no es un alimento más, sino el que simboliza a todos ellos. Pocos productos existen tan vinculados a la evolución del hombre a lo largo de su historia. San Honorato, Patrono de los Panaderos, nació en Francia, en la villa Ponthieu, Port le Grand, a comienzos del siglo VI. Tras la muerte del obispo de Amiens, los fieles lo designaron sucesor. Cuenta la leyenda que, cuando pensaba declinar el cargo, un rayo de luz y un óleo sagrado aparecieron sobre su cabeza. En ese instante, una mujer que se disponía a cocer el pan en la casa de Honorato se negó a creer en la aparición y dijo que sólo lo aceptaría si la pala de hornear echaba raíces. En ese momento, una morera cubierta de follaje y flores creció en el lugar. Desde entonces, Honorato es patrono de floristas y de panaderos.
Julián Robles
DNI 11.262.725