Es conocido el fervor que tenemos los argentinos por conocer los precios tanto dentro de nuestro país como cuando viajamos al exterior. Es común que al regreso de algún viajero antes de preguntarle cómo le fue, qué playas, ciudades o sitios de diversión visitó le preguntemos por los precios. Esta obsesión ha sido transmitida ya al ADN de nuestros habitantes porque han pasado varias generaciones que no conocen lo que es estabilidad de valores de las cosas. Esa capacidad de comparación que motiva rápidos viajes de compras a destinos donde se supone que se puede lograr alguna ventaja, es ajena al interés de cualquier turista del mundo. 


Como un aporte a esa cultura, vamos a colaborar al conocimiento de precios comparados sin que nuestros lectores tengan que viajar, comenzando con Estados Unidos y con los artículos de mayor consumo tomando los valores de los supermercados y cada uno de nosotros podrá extraer sus conclusiones sobre la forma de vida en cuanto a poder adquisitivo tanto de ellos como de nuestro país. Como forma de establecer algún parámetro básico que permita relacionar dos formas de vida en cuanto al consumo, comencemos diciendo que el salario medio neto, descontados los impuestos a marzo de este año en USA era el equivalente en pesos al cambio de $17 por dólar, de $ 43.900. 


El promedio de gasto fijo mensual de electricidad, gas, agua y recolección de basura se lleva $ 2.533 y la tasa de interés anual por una hipoteca (todo el mundo tiene una) es de 3,93%. 


Llama la atención que aquí sea tan cara la leche cuando los tamberos dicen estar quebrados y las principales marcas del rubro muestran grandes dificultades financieras, allí vale la mitad que aquí, $ 14,96 y otro tanto ocurre con la nafta (allí se llama gasolina y se vende por galón pero hicimos el traslado a litro) que se ofrece a $ 10,20. 


Con la vestimenta, pese a que las fábricas están radicadas aquí, pasa más o menos lo mismo, un par de zapatos de hombre de vestir de cuero ronda los $1.500; zapatillas de primera marca Nike, Adidas o similar $1.300, un vestido de dama marca Zara o H&M $600 y unos Levis $700. 


Vamos a los bifes: Un kg de carne de novillo equivale a nuestros $200, si variamos a la pechuga de pollo $146, el queso fresco $183, la docena de huevos $44, el pan $43 y si adornamos con una ensalada mixta tendremos los tomates a $66, una lechuga (no el kg) $26, cebolla el kg a $42 y las papas para unas fritas o puré $43. La botella de vino de calidad media cuesta $200, una cerveza de medio litro $33 una botella de agua de litro y medio $30. Para armar una ensalada de frutas necesitamos banana, $26, manzanas, $71, naranjas $64 todo por kilo. Un viaje en taxi de una hora cotiza a $476 y cada kilómetro $27 con una ‘bajada de bandera‘ $51. 

 

Más precios


El transporte público es mucho más caro (aquí está generalmente subsidiado) y un boleto a destino se vende a $38 aunque la mayoría usa el sistema de pase mensual a $1.173. En una mirada rápida resaltan la leche y la nafta, que aquí directamente cuestan el doble. Lo del combustible se puede entender porque no nos abastecemos y la parte que se produce aquí también es muy cara, hace muchos años que se dejó de explorar por decisiones erróneas en economía y los yacimientos se han ido agotando. Lo de la leche es increíble habiendo sido históricamente nuestro país uno de los grandes productores de todos los derivados del ganado, desde el cuero hasta los distintos cortes de carne que, de paso, también está aquí más o menos al mismo precio que en USA. En las actividades relacionadas con el ocio y el deporte, un abono mensual de gimnasio cuesta $630, una hora de cancha de tenis $273, una entrada al cine $187, un capuccino $66, un menú de Mc Donalds o Burger King $119. Comer en un restaurante barato del tipo frecuentado por los trabajadores ronda poco más de $200 por persona y una bebida gaseosa en el mismo lugar $30. Por lo que podemos analizar a primera vista, las diferencias en vestimenta y calzado son muy grandes, aquí todo cuesta mucho más caro y en los alimentos, bebidas y combustible estamos ahí o también más arriba. Lo único que resalta por ser allí más oneroso es el transporte público y la media de servicios básicos, agua, luz, gas y recolección. Si consideramos el conjunto metiendo el salario medio que es más alto allá podemos concluir que es mejor su standard de vida. Más adelante nos proponemos hacer la comparación con Europa y otras zonas del mundo.