Durante los últimos años, la construcción en seco comenzó a ganar protagonismo en San Juan como una alternativa frente al método tradicional de ladrillo y cemento. Aunque todavía existe cierta resistencia por parte de los particulares, el sistema ya es elegido para hoteles, centros comerciales, bares y establecimientos de salud por sus tiempos de ejecución y eficiencia térmica y acústica.
Construcción en seco: el sistema que gana terreno en San Juan por su rapidez, eficiencia y ahorro energético
Uno de los socios de DRYMAX, Marcelo Plana, explicó las ventajas de una modalidad constructiva que ya domina proyectos comerciales, hoteleros y hospitalarios, y que busca crecer en viviendas particulares.
Marcelo Plana, socio de DRYMAX, explicó a Cuyo Construye que este sistema no debe confundirse con los premoldeados y casas prefabricadas, y destacó su capacidad de adaptación a diferentes diseños arquitectónicos. “No tiene prácticamente limitantes en cuanto a formas y tamaños. Es un sistema muy plástico que permite responder a los diferentes requerimientos de diseño y estética planteados por los estudios de arquitectura”, señaló.
El especialista detalló que los sistemas Drywall y Steel Framing, son métodos de construcción en seco que usan un esqueleto de perfiles de acero galvanizado unidos con tornillos. No usa ladrillos, cemento ni agua en su estructura principal. Se completa con diferentes tipos de placas, aislantes y revestimientos, según las necesidades del proyecto planteado.
La aceptación en San Juan y el desafío de cambiar la cultura constructiva
Plana explicó que dentro de la construcción en seco existen dos grandes ramas: el Drywall, asociado a las divisiones interiores livianas, y el Steel Framing, utilizado como sistema estructural y que soporta transmisión de cargas.
Según el empresario, en San Juan la incorporación del Steel Framing avanza más lentamente que en otras provincias. “Todavía tenemos una idiosincrasia de querer golpear una pared y sentir que suena firme. Este sistema trabaja por capas, genera mejor aislamiento térmico y acústico, y por eso puede dar una falsa imagen de debilidad”, explicó.
Sin embargo, destacó que en provincias como Mendoza, Neuquén y Río Negro la construcción en seco ya tiene una presencia mucho mayor. “En algunos lugares más del 50 o 60% de las viviendas y complejos turísticos se construyen con estos sistemas”, afirmó.
Entre sus principales beneficios mencionó la velocidad de obra, la reducción de desperdicios, el no utilizar agua en el proceso y una mejor eficiencia energética del producto terminado.
Menos tiempo de obra y mayor previsibilidad
Uno de los puntos fuertes del sistema es la reducción de los plazos. Plana explicó que una construcción tradicional que puede demandar alrededor de dos años podría completarse en aproximadamente seis meses mediante construcción en seco.
Aunque aclaró que inicialmente el costo puede ser similar al de una obra tradicional, remarcó que la diferencia aparece al finalizar el proyecto. “Es un sistema industrializado, donde se calcula con mucha precisión la cantidad de materiales. Hay menos desperdicio, menos gastos de limpieza de obra y las fundaciones también pueden ser más económicas porque la estructura superior es más liviana”.
Además, resaltó el impacto en el consumo energético. “A iguales espesores de pared, el sistema en seco aísla mucho más. Eso después se traduce en ahorro para calefaccionar o refrigerar una vivienda”, explicó.
Salud, hoteles y comercios ya utilizan esta tecnología
En San Juan, Plana aseguró que la construcción en seco ya tiene una fuerte presencia en distintos rubros. “En centros de salud, tanto privados como estatales, una gran parte de los espacios interiores se realiza con estos sistemas: habitaciones, salas de reuniones, quirófanos y diferentes áreas”, detalló.
También mencionó que proyectos comerciales recientes y emprendimientos gastronómicos adoptaron esta modalidad por su rapidez y versatilidad.
La capacitación, una clave para el crecimiento
Uno de los desafíos que enfrenta la expansión de este sistema es la disponibilidad de mano de obra especializada. “No cualquier persona puede hacerlo. Se trabaja al milímetro, con mediciones láser y mucha precisión”, explicó.
Por ese motivo, DRYMAX viene impulsando capacitaciones junto a proveedores y organismos del sector. Plana destacó especialmente el trabajo conjunto con la UOCRA, que aporta espacios e instructores, mientras que las empresas brindan materiales y conocimientos técnicos.
El desafío: que más familias se animen a construir en seco
Para Plana, la principal barrera todavía es el desconocimiento. “Hay que acercarse, informarse y conocer los beneficios. Muchas veces el rechazo viene por no saber cómo funciona”, sostuvo.
El empresario consideró que la construcción en seco puede ser una herramienta clave frente al crecimiento que tendrá San Juan en los próximos años, especialmente por el desarrollo minero y la necesidad de ampliar la oferta habitacional y hotelera.
Y agregó: “San Juan va a necesitar viviendas, hoteles y espacios comerciales para acompañar el crecimiento. Este sistema puede ser una respuesta rápida y eficiente a esa demanda”