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El boom del cobre y el litio impulsa la minería argentina, pero la falta de energía frena su expansión,según un informe internacional

La actividad alcanzó exportaciones históricas durante 2025. Un informe advirtió que la falta de infraestructura amenaza el avance de los proyectos cordilleranos.

Por Redacción Diario de Cuyo 16 de julio de 2026 - 09:33

La minería argentina atraviesa una etapa de fuerte crecimiento impulsada por el litio, la reactivación de grandes proyectos de cobre y la continuidad de la producción de oro y plata. Sin embargo, el déficit de infraestructura eléctrica en zonas cordilleranas aparece como uno de los principales obstáculos para sostener esa expansión. San Juan es la cuna del cobre argentino, con varios proyectos cerca de ver la luz.

El diagnóstico surge de un informe de Aggreko, empresa especializada en soluciones energéticas, que analizó las perspectivas, barreras y desafíos del sector minero en América Latina.

Según el relevamiento, Argentina alcanzó durante 2025 un récord de US$6.000 millones en exportaciones mineras. Aunque la actividad representa cerca del 1% del Producto Bruto Interno, los minerales ya concentran entre el 7% y el 10% de las ventas totales del país al exterior.

El litio acelera y el cobre recupera protagonismo

El crecimiento está sostenido principalmente por la demanda internacional de minerales considerados estratégicos para la transición energética.

En el sector del litio, numerosas compañías internacionales avanzan con inversiones y nuevas tecnologías de extracción. Al mismo tiempo, el cobre vuelve a ocupar un lugar central mediante proyectos de gran escala y marcos regulatorios orientados a atraer capitales.

Este escenario cobra especial relevancia para las provincias cordilleranas, donde se concentra buena parte del potencial minero argentino. La expansión podría traducirse en más exportaciones, empleo y movimiento para proveedores, aunque su desarrollo dependerá de obras que permitan sostener las futuras operaciones.

El informe también plantea que el crecimiento productivo deberá estar acompañado por una gestión ambiental y social rigurosa. La competitividad internacional ya no se define únicamente por la cantidad de mineral extraído, sino también por la capacidad de reducir impactos y cumplir estándares cada vez más exigentes.

La energía, el cuello de botella de los proyectos

Uno de los principales problemas aparece en el suministro eléctrico. Muchos depósitos de litio y cobre están ubicados en regiones andinas alejadas, expuestas a temperaturas extremas y sin conexión directa con el Sistema Argentino de Interconexión.

En esas condiciones, la energía es indispensable no solo para mantener la producción, sino también para garantizar la ventilación, la climatización, la seguridad y la salud de los trabajadores.

La falta de redes obliga a los proyectos a construir líneas de alta tensión o desarrollar sistemas propios de generación. En los emprendimientos de gran altitud, el diésel todavía funciona como la fuente principal para asegurar un abastecimiento continuo.

El camino hacia sistemas híbridos

Para reducir costos y depender menos de los combustibles fósiles, las compañías comienzan a incorporar automatización, ventilación inteligente y soluciones energéticas más eficientes.

El próximo paso será ampliar los sistemas híbridos, combinando distintas fuentes de generación para garantizar estabilidad en lugares remotos y, al mismo tiempo, disminuir el impacto ambiental.

El informe concluye que la planificación energética será determinante para que Argentina pueda aprovechar su potencial geológico. El litio y el cobre abren una oportunidad histórica, pero sin infraestructura, eficiencia y reglas sostenibles, parte de ese crecimiento podría encontrar rápidamente sus límites.

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