El auge de las ofertas públicas iniciales de acciones (IPO) comienza a consolidarse en la minería del cobre en Argentina, impulsado por un ambicioso proyecto ubicado en la provincia de San Juan. Luego de movimientos financieros de gran envergadura en sectores como la tecnología y las energías renovables a nivel local, este yacimiento sanjuanino acelera su estrategia para ingresar a los mercados financieros globales antes de que concluya el año. Con el propósito de coordinar el desembarco bursátil, la conducción del proyecto ya preseleccionó a tres entidades bancarias de primera línea —dos de origen canadiense y una estadounidense— que actuarán en calidad de colocadores o bookrunners.
El cobre sanjuanino acelera su salida a la bolsa con el proyecto Los Azules y busca abrir el juego al inversor local
La estrategia financiera de Los Azules contempla captar capitales globales y estructurar un instrumento exclusivo para la plaza argentina, en paralelo a las negociaciones con automotrices, fondos de inversión y organismos multilaterales de crédito.
La hoja de ruta contempla como escenario principal a la Bolsa de Valores de Toronto, una plaza institucional caracterizada por su dinamismo y especialización en el sector minero. De manera simultánea, los equipos financieros evalúan alternativas de integración con el ecosistema bursátil argentino con el fin de abrir el juego a los inversores locales. Fuentes vinculadas a la operación explicaron a Forbes que “Podría ser mediante un CEDEAR o como un dual listing, según lo que se converse entre BYMA y el Toronto Stock Exchange”. Aunque el accionista mayoritario de la iniciativa ya cotiza en la plaza de Buenos Aires bajo las siglas MUX a través de McEwen Inc, la meta actual radica en estructurar un instrumento exclusivo para este desarrollo en San Juan.
El volumen de capital requerido para la puesta en marcha de la mina hacia el año 2030 supera ampliamente dicho monto inicial. Los cronogramas corporativos prevén que la decisión final de inversión ocurra hacia el cierre de 2026, lo que habilitaría el inicio de la fase constructiva a comienzos de 2027, supeditado a la consolidación total del entramado financiero.
La arquitectura de financiamiento de la firma se divide en dos grandes componentes operativos. El tramo correspondiente al capital propio o equity, sustentado en parte por la salida a la bolsa, aspira a consolidar unos 1.600 millones de dólares. Al respecto, Michael Meding, director ejecutivo de McEwen Copper, detalló que “Un posible mix de financiamiento podría ser cerca de US$ 300 millones del IPO, un aporte de US$ 600 millones de los socios actuales, otros US$ 600 millones de un nuevo socio que podría sumarse como offtaker y el remanente de fondos especializados en energía y minería".
Frente a la posibilidad de incorporar un aliado comercial estratégico, el directivo remarcó que “podría ser una compañía grande de trading o conglomerados industriales como los japoneses que así se aseguran poder comprar ese cobre que es clave para sus procesos productivos, especialmente en un contexto en el que el mundo corre para asegurarse el abastecimiento futuro". En este mismo marco de vinculaciones internacionales, la reciente firma de un memorándum de entendimiento en materia de minerales críticos entre Argentina y Alemania abrió canales de diálogo directos. Durante un encuentro protocolar organizado por el embajador alemán Dieter Lamlé, Meding conversó en Buenos Aires con el ministro de Relaciones Exteriores de ese país, Johann Wadephul, evaluando las perspectivas de abastecer con cobre sanjuanino a los sectores productivos germanos.
El proyecto cuenta en la actualidad con el respaldo de corporaciones de peso global, destacándose el grupo automotriz Stellantis y la corporación Rio Tinto, que posee una participación del 17,2% mediante su filial tecnológica Nuton tras inyectar 100 millones de dólares. Este posicionamiento podría ampliarse próximamente. En anteriores declaraciones otorgadas a Diario de Cuyo, la directora ejecutiva de Nuton, Cecilia Perla, manifestó que “Los Azules ya es parte de nuestro portafolio y somos socios, estamos viendo las oportunidades de cómo contribuir”, una postura que deja abierta la puerta a una eventual adquisición de mayores cuotas accionarias.
El 60% restante de la estructura de capital se resolverá a través de un esquema de endeudamiento estructurado que involucrará a organismos multilaterales de crédito —tales como la Corporación Financiera Internacional del Grupo Banco Mundial, BID Invest y CAF— junto con agencias de crédito a la exportación de naciones proveedoras de bienes de capital y banca comercial bajo la modalidad de Project Finance. Para liderar el armado de estos paquetes prestables, la empresa contrató los servicios especializados de Société Générale. Meding subrayó que “En los últimos cuatro años hemos tenido reuniones con unas 20 organizaciones a nivel mundial de este tipo. Recibimos distintas ofertas y contratamos a Société Générale, que es un banco líder en financiamiento de infraestructura y en la coordinación con las agencias de crédito a la exportación, para que nos apoye en la organización de préstamos y lleve adelante esos paquetes”. Dentro de este bloque de 2.400 millones de dólares, la prioridad de fondeo la tendrán las agencias crediticias asociadas a la exportación, seguidas por la banca multilateral y los créditos comerciales.
Para concluir, en lo referente a la adquisición de flotas y equipamiento pesado, el ejecutivo señaló que “Por ejemplo, pensando en comprar camiones de Estados Unidos, ya estamos en conversaciones con el Exim Bank, al igual que por posibles equipos de Finlandia, Suecia, Alemania, Italia o Japón. Ellos están acostumbrados a hacer financiamiento atado a la importación de equipos para apoyar la economía de sus países. Suelen dar muy buenas tasas y plazos de 10 a 15 años con transferencia de tecnología y contratos de servicio técnico. Este tipo de transacciones crean relaciones beneficiosas de largo plazo para el país de exportación y de importación, se recibe tecnología, financiamiento, es un win-win para todos”.