MINERÍA Y EMPLEO

El negocio detrás de la fiebre minera: cursos costosos, promesas de trabajo y falsas ofertas

La expectativa por los futuros empleos abrió un mercado de cursos y capacitaciones que cuestan hasta casi $1 millón y también dio lugar a engaños. Empresas, sindicatos y la Justicia explican qué mirar antes de pagar.

Por Enzo Arrieta 8 de noviembre de 2026 - 12:27

Conseguir un lugar en minería se convirtió en una expectativa para miles de sanjuaninos. Mientras los grandes proyectos de cobre avanzan y empiezan a preparar la mano de obra que necesitarán durante los próximos años, cada vez más personas buscan capacitarse a través de cursos para mejorar sus posibilidades de ingresar al sector.

Maquinaria pesada, soldadura, electricidad, conducción, topografía, logística o seguridad son algunas de las áreas que hoy concentran mayor interés entre quienes buscan prepararse para las futuras demandas de mano de obra que generará la actividad minera en San Juan. Esa expectativa también empezó a mover dinero. En San Juan pueden encontrarse capacitaciones por $120.000, $250.000, $600.000 y hasta cerca de $1 millón. Algunas aclaran expresamente que realizar el curso no garantiza una contratación; otras utilizan conceptos como “salida laboral”, “inserción” o “puerta de entrada a la mina”. Al mismo tiempo, comenzaron a circular falsas búsquedas laborales que utilizan nombres de empresas reconocidas y hasta contactos en los que se solicita dinero.

No todas esas situaciones son iguales. Cobrar por enseñar un oficio no constituye una irregularidad ni un curso caro es, por ese solo motivo, una estafa. La diferencia aparece en qué se promete antes de cobrar, qué certificado recibe la persona y, sobre todo, si junto con la capacitación se genera la expectativa de que existe un puesto de trabajo prácticamente asegurado. La preocupación ya llegó a la Justicia: desde la UFI confirmaron a CUYO MINERO que actualmente existe una denuncia vinculada a este universo y que el expediente se encuentra en investigación previa.

Casi $1 millón para capacitarse y seguir esperando un trabajo

Una sanjuanina relató a este medio la experiencia de su marido, quien con la intención de mejorar sus posibilidades laborales dentro de la actividad minera decidió capacitarse como operador de retroexcavadora. El curso, realizado en Pocito, costó $600.000 y luego, según contó la mujer, tuvieron que desembolsar alrededor de otros $300.000 para obtener el carnet E2. Su cuestionamiento no apunta contra lo aprendido y tampoco asegura haber sido víctima de una estafa. “El curso está bueno pero lo malo es que no tienen convenio con algunas empresas, y no te garantizan un trabajo ya que se paga tan caro”, explicó.

La capacitación promocionaba una semana intensiva de lunes a viernes, de 8 a 17, a un costo de $600.000 en efectivo o $670.000 con tarjeta, con una reserva previa de $50.000. La publicidad también mencionaba un certificado con “validez nacional”, un carnet de capacitación y un supuesto aval en todo el país. Ese respaldo específico no pudo ser corroborado documentalmente por este medio, por lo que corresponde distinguir entre lo anunciado comercialmente y un reconocimiento oficial efectivamente comprobado. Según la mujer, su marido terminó el curso pero todavía no consiguió empleo, algo que también ocurrió con otros compañeros que realizaron la capacitación. El caso refleja una de las zonas más difíciles de delimitar: una persona puede recibir efectivamente la formación por la que pagó y aún así terminar frustrada porque esperaba que la inversión tuviera una conexión mucho más directa con un empleo.

Cursos de hasta $950.000, pero sin promesa de contratación

El relevamiento realizado por CUYO MINERO encontró propuestas todavía más costosas. Durante este año se difundió en San Juan una capacitación práctica para operar retroexcavadoras con un valor de $950.000 por participante. En ese caso existía una aclaración fundamental: completar la formación no garantiza posteriormente ser contratado por una empresa. Ese ejemplo permite establecer una diferencia central. Cobrar $950.000 por enseñar a manejar determinada maquinaria puede resultar costoso para una familia, pero el precio por sí solo no convierte una capacitación en un engaño. La persona está pagando por adquirir una habilidad y después deberá presentarse a una búsqueda, competir con otros postulantes y cumplir los requisitos que establezca la empresa.

También aparecieron recientemente otras propuestas orientadas al mundo minero: $120.000 para auxiliar de depósitos y almacenes, $160.000 para especialización en transporte de sustancias peligrosas y $250.000 para manejo defensivo destinado a minería e industria. Una publicación promocionaba precisamente esa última capacitación como una formación que podía “abrir la puerta” hacia la mina y mencionaba certificaciones supuestamente demandadas por importantes compañías.

Cuando los $200.000 ya no eran por aprender sino por entrar

Existen otro tipo de situaciones completamente diferentes. A comienzos de 2026, unos 200 trabajadores vinculados a San Juan denunciaron haber pagado alrededor de $200.000 cada uno ante la promesa de ingresar a trabajar en EXAR, en Jujuy. La minera desconoció la convocatoria. La investigación judicial posterior detectó que para captar trabajadores se habrían utilizado estructuras comerciales como Baez Mamani Group, Rimay Group S.R.L. y Consultora Bomblin, desde donde se solicitaban pagos por supuestos trámites y estudios preocupacionales.

El dinero, según las denuncias conocidas entonces, no correspondía simplemente al precio de una capacitación, sino que estaba relacionado con supuestos trámites, estudios y gestiones necesarias para concretar una incorporación laboral. Este antecedente permite marcar con claridad una frontera: no es lo mismo pagar $600.000 o $950.000 sabiendo que se está comprando capacitación que entregar $200.000 porque alguien asegura que ese pago forma parte del proceso para conseguir un trabajo. Las empresas consultadas para esta investigación coinciden en que un proceso de selección legítimo no funciona de esa manera.

Vicuña tuvo que salir a desmentir una búsqueda laboral falsa

La utilización de marcas conocidas agrega otra dimensión al problema. Durante octubre comenzó a circular una publicación que utilizaba el nombre, colores e identidad visual de Vicuña para anunciar supuestas búsquedas laborales en toda la Argentina. El aviso decía que se necesitan operadores de equipos, personal de mantenimiento, conductores de camiones y camionetas, choferes, administrativos, técnicos, electricistas, mecánicos, soldadores, ayudantes generales y otros perfiles.

La empresa comunicó que los avisos eran falsos, emitió una advertencia y explicó que la única manera oficial de postularse para puestos directos es ingresar a su página web y buscar la sección “Trabajá con nosotros”. Para oportunidades dentro de empresas contratistas, el canal válido es la sección “Oportunidades” del mismo sitio. Además, Vicuña realizó una aclaración especialmente importante para quienes buscan trabajo: no solicita ni recibe currículums mediante WhatsApp ni a través de vías no oficiales.

La advertencia coincide con otro episodio relatado durante esta investigación. La misma familia que había invertido en la capacitación de maquinaria aseguró que posteriormente el hombre recibió una llamada que se presentó como vinculada a Vicuña y que, a partir de ese contacto, le hackearon el celular y comenzaron a escribirles a sus contactos haciéndose pasar por él para pedirles dinero. El pedido, por lo tanto, no estaba relacionado con el pago de cursos ni capacitaciones, sino que la maniobra habría comenzado después de aquella comunicación. Capturas aportadas a CUYO MINERO muestran que desde su cuenta se solicitó una transferencia de $79.000 y posteriormente se enviaron los datos de una cuenta para realizar el pago. El material permite acreditar que existió ese pedido de dinero, aunque no alcanza para determinar quién estaba detrás de la maniobra ni atribuirle ninguna responsabilidad a la compañía. Por el contrario, la propia Vicuña ha advertido sobre falsas publicaciones y pidió utilizar exclusivamente sus canales oficiales.

Las capturas muestran uno de los pedidos de $79.000 enviados a contactos del hombre después de que, según denunció la familia, su celular fuera hackeado tras una llamada que se presentó como vinculada a Vicuña.

Los Azules: “Nadie tiene que pagar para acceder a una oportunidad laboral”

Franco Rizzeto, responsable de RRHH de Los Azules, habló con CUYO MINERO y fue tajante sobre cómo funcionan sus procesos. El principal canal para publicar oportunidades es la página oficial de Los Azules en LinkedIn, mientras que las personas interesadas también pueden enviar su currículum a la dirección cv@mcewencopper.com. Las búsquedas pueden ser gestionadas directamente por Recursos Humanos o mediante consultoras especializadas que trabajan para la compañía, pero en cualquier caso todos los procesos son validados por la empresa.

Hasta ahora Los Azules aseguró que no detectó publicaciones en las que se haya utilizado su nombre o imagen sin autorización para pedir dinero u ofrecer puestos. Sin embargo, reconoció que ese tipo de prácticas existe y genera falsas expectativas entre quienes necesitan trabajar. La empresa remarcó que nadie puede garantizar previamente un puesto y que cualquier incorporación exige atravesar un proceso de postulación, entrevistas, evaluaciones, estudios preocupacionales y finalmente una oferta laboral formal. Sobre el dinero, la compañía fue contundente: “Nadie tiene que pagar para acceder a una oportunidad laboral en Los Azules”, señaló Rizzeto.

La empresa también afirmó que nunca solicita ni solicitará pagos para participar de una búsqueda, ingresar a una base de talentos, realizar evaluaciones o preocupacionales, recibir capacitaciones vinculadas con una contratación o ingresar a trabajar. También enumeró algunas señales de alerta: promesas de ingreso asegurado, pedidos de dinero, solicitudes de información bancaria o personal que no corresponden a esa etapa, presión para tomar decisiones rápidamente y enlaces o formularios cuyo origen no puede comprobarse.

CAEM también detectó intentos de engaño

La preocupación también alcanzó a las entidades del sector. La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) emitió recientemente un aviso después de detectar personas ajenas a la entidad que enviaban mensajes y enlaces solicitando datos personales o información de contacto haciéndose pasar por la institución. La cámara calificó directamente esos contactos como intentos de estafa y recomendó no ingresar a los enlaces ni compartir información, además de verificar cualquier comunicación mediante sus canales oficiales.

Una denuncia en San Juan ya está siendo investigada

La problemática también llegó formalmente a la Justicia provincial. Ante una consulta de CUYO MINERO por la denuncia relacionada con la Agrupación Minera Cordillera de los Andes, desde la UFI confirmaron que existe una investigación en curso. “Tenemos una denuncia y estamos en plazo de investigación previa. Estamos investigando, hemos requerido informes y hemos recibido una presentación espontánea de los denunciados”, señalaron oficialmente.

La causa gira alrededor de presuntos cobros vinculados con capacitaciones. Quienes realizaron la presentación sostienen que algunos cursos debían ser gratuitos y posteriormente se habrían solicitado pagos. Entre la información que trascendió aparecen montos cercanos a $150.000 por capacitación, además de estimaciones realizadas por los denunciantes sobre cifras totales mucho mayores. Es importante marcar una diferencia: esos montos globales todavía no fueron determinados judicialmente y la causa permanece en una instancia preliminar.

Los denunciados rechazaron públicamente las acusaciones y sostuvieron que los cursos arancelados correspondían a una actividad privada separada de la agrupación. También negaron haber garantizado empleos. Será la investigación judicial la que deberá determinar qué ocurrió, cómo se realizaron los cobros y si existió alguna conducta irregular.

Los “oportunistas” alrededor de la necesidad de empleo

Desde UOCRA San Juan aseguraron a CUYO MINERO que el gremio no recibió denuncias propias de la magnitud de los casos judicializados, aunque reconocieron que observan permanentemente publicaciones ofreciendo capacitaciones para maquinistas, choferes y otros oficios. Alberto Tobares, secretario adjunto de la organización, explicó que intentan advertir a los trabajadores porque la necesidad de empleo genera condiciones para que aparezcan personas que intenten aprovecharse.

Tobares habló directamente de “oportunistas” y señaló el riesgo de que alguien invierta dinero en una capacitación para descubrir después que ese certificado no tiene el reconocimiento que esperaba o no le sirve para acceder al puesto buscado. También aclaró que cualquier responsabilidad concreta sobre las denuncias existentes deberá ser establecida por la Justicia.

El gremio tiene además un acuerdo con Vicuña para preparar trabajadores frente a la futura demanda de mano de obra. Según explicó Tobares, participan UOCRA nacional, UOCRA San Juan, Fundación UOCRA, Vicuña y el centro de capacitación local, dentro de un esquema pensado para formar perfiles que posteriormente puedan participar de las oportunidades que genere el desarrollo minero.

Hay un dato especialmente relevante: estas capacitaciones son gratuitas para el trabajador. “No tiene ningún costo”, confirmó Tobares cuando fue consultado específicamente sobre el programa. El convenio no significa que cada persona capacitada obtenga automáticamente un empleo, pero sí permite mostrar cómo funciona una formación articulada formalmente entre una organización sindical y una compañía que tendrá demanda concreta de trabajadores.

Qué hay que mirar antes de pagar cientos de miles de pesos

La principal conclusión del relevamiento no es que los cursos privados sean mediocres ni que cobrar por capacitar constituya una irregularidad. La clave está en saber exactamente qué se está comprando y, antes de desembolsar $100.000, $600.000, $950.000 o cualquier otra suma para intentar acercarse al mercado laboral minero, hay una serie de verificaciones que pueden hacerse.

Primero, identificar claramente quién organiza la capacitación y bajo qué figura funciona. Cuando corresponda, es posible consultar si posee personería jurídica, inscripción o registro ante el organismo que regula su actividad. También resulta fundamental pedir la documentación cuando una publicidad menciona un supuesto aval ministerial, resolución, convenio empresarial o reconocimiento nacional, ya que la existencia de ese respaldo debería poder comprobarse.

Otro punto es conocer qué certificado se recibirá realmente, porque una constancia de asistencia, un certificado privado de capacitación, una certificación de competencias y una habilitación para operar maquinaria no son equivalentes. El destino del dinero también merece atención: un pago dirigido a una cuenta personal que no puede relacionarse claramente con la entidad organizadora debería generar, al menos, una verificación adicional antes de transferir.

Existe además una regla que empresas y organismos repiten: capacitación y contratación son dos cosas diferentes. Una formación puede ayudar a mejorar el perfil, enseñar un oficio demandado o incluso generar vínculos con empresas, pero ninguna institución externa puede garantizar unilateralmente que una minera contratará a una persona únicamente porque pagó determinado curso.

Si una propuesta menciona a Vicuña, Los Azules, Veladero, Gualcamayo u otro proyecto, la forma más sencilla de comprobarla es consultar directamente los canales oficiales de esa compañía antes de entregar dinero, documentación o datos sensibles. El crecimiento minero exigirá más trabajadores capacitados y la formación será una pieza necesaria para aprovechar las oportunidades que vienen, pero justamente por el volumen de expectativa que existe alrededor de esos empleos, también creció el espacio para vender algo mucho más difícil de asegurar que un curso: la esperanza de conseguir un lugar dentro de una mina.

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