Vicuña adjudicó la construcción del primer tramo del Corredor Norte, el futuro camino que permitirá acceder al proyecto minero desde San Juan, y una empresa provincial quedó entre las ganadoras. Construmin integra junto a Contreras y BBC (Boetto y Buttigliengo Constructora) la UTE seleccionada para ejecutar las secciones A1 y A2, luego de un proceso de evaluación técnica y económica.
Vicuña: una empresa sanjuanina ganó la licitación del primer tramo del Corredor Norte
Construmin integra la UTE que construirá 63,6 kilómetros del futuro acceso al proyecto, entre Angualasto y Junta La Palca.
El contrato abarca 63,6 kilómetros entre Angualasto y Junta La Palca, pasando por Malimán, y representa el primero de los aproximadamente 220 kilómetros que conformarán el Corredor Norte. La infraestructura será clave para conectar por territorio sanjuanino las operaciones vinculadas con Vicuña y acompañar los requerimientos logísticos de las próximas etapas del proyecto.
La UTE tendrá a su cargo la ejecución de la obra de acuerdo con la ingeniería aprobada. Los trabajos incluyen movimientos de suelo, construcción de terraplenes, excavaciones y voladuras, sistemas de drenaje, estructuras de contención, señalización y distintos elementos de seguridad vial.
Qué es el Corredor Norte y por qué es clave para Vicuña
El Corredor Norte será el principal camino de acceso al proyecto desde San Juan. De acuerdo con el trazado difundido por Vicuña, estará dividido en siete secciones, desde A1 hasta F, y recorrerá el norte del departamento Iglesia hasta alcanzar el campamento de la compañía en alta cordillera.
El recorrido parte desde la zona de Angualasto, continúa por Malimán y Junta de la Palca y luego avanza hacia sectores como Arroyo El Torito, Portezuelo Cachiyuyal —a 3.750 metros sobre el nivel del mar—, La Majadita y La Brea, situada a 4.410 metros, antes de llegar al Campamento Vicuña. El diseño contempla además desvíos para las comunidades de Angualasto y Malimán y un puente de 100 metros sobre el río Blanco.
Desde la compañía explicaron que la conformación de la UTE surgió a partir de las rondas de negocios promovidas por Vicuña, que buscaron vincular a empresas sanjuaninas con firmas nacionales interesadas en participar de las oportunidades generadas por el proyecto. Para la minera, la adjudicación constituye un resultado concreto de la estrategia destinada a ampliar la presencia local en su cadena de valor.
Tras la polémica licitación a PowerChina, vuelve a ganar una sanjuanina
La nueva adjudicación aparece poco más de tres meses después de una de las licitaciones que más repercusión generó entre los proveedores mineros de San Juan. En junio, Vicuña confirmó que la construcción de una etapa de ampliación de uno de sus campamentos, con capacidad para 2.000 camas, había quedado en manos de una UTE integrada por la china PowerChina y la santafesina RAFA SA, sin participación accionaria de firmas sanjuaninas.
Aquella decisión generó cuestionamientos entre cámaras de proveedores locales porque empresas sanjuaninas habían participado de la competencia. Vicuña sostuvo entonces que la propuesta seleccionada había sido la que mejor respondía a los requerimientos técnicos, de ejecución, seguridad, plazo y costo de una infraestructura de esa magnitud. El contrato estableció además la obligación de contratar trabajadores sanjuaninos y generar oportunidades para proveedores y contratistas locales.
La adjudicación actual vuelve a modificar ese escenario. Construmin devuelve participación empresarial sanjuanina a una de las grandes contrataciones de Vicuña, en este caso sobre una infraestructura estratégica que será necesaria para el desarrollo futuro del proyecto.
Cuatro de las cinco grandes licitaciones tuvieron participación sanjuanina
El balance de las principales contrataciones conocidas durante el último año muestra una fuerte presencia de compañías de la provincia. Antes de la adjudicación a PowerChina y RAFA, tres grandes procesos habían tenido ganadores locales o UTE con participación sanjuanina.
El primero fue el mantenimiento del camino a Josemaría, adjudicado a la sanjuanina Zlato, perteneciente al Grupo Dumandzic, para trabajar sobre el tramo comprendido entre Angualasto y La Majadita. En julio de 2025, además, la UTE integrada por Semisa y la sanjuanina Terusi obtuvo dos tramos del Corredor Norte, aunque ese contrato fue dado de baja en abril de 2026 por incumplimientos en los plazos.
El tercer caso fue Caterwest, compañía calingastina de la familia Ossa, que ganó en diciembre de 2025 la licitación del servicio de hotelería y gastronomía para los campamentos de Vicuña. La cuarta gran contratación fue la del campamento adjudicado a PowerChina y RAFA, la única de aquella serie sin participación societaria de una empresa sanjuanina.
Con el contrato ahora otorgado a Contreras-BBC-Construmin, el registro pasa a cinco grandes licitaciones conocidas y cuatro de ellas tuvieron participación de compañías sanjuaninas. Es un dato que cobra especial relevancia en medio de la discusión sobre cuánto del enorme volumen de inversiones asociado al desarrollo de Vicuña quedará finalmente en la cadena de valor provincial.
El Corredor Norte será una de las obras centrales dentro de ese proceso. Vicuña, empresa conjunta entre BHP y Lundin Mining, desarrolla los depósitos Josemaría y Filo del Sol, que conforman uno de los mayores proyectos de cobre, oro y plata de la región.
El antecedente de Terusi: ganó dos tramos, pero Vicuña decidió reemplazarla
La adjudicación a Construmin tiene además un antecedente reciente dentro del propio Corredor Norte. La sanjuanina Terusi Construcciones, asociada con la puntana Semisa Infraestructura, había ganado en 2025 la ejecución de las secciones E y F, unos 50 kilómetros ubicados entre La Majadita, La Brea y el campamento minero, en algunos de los sectores de mayor complejidad técnica por la altura y las condiciones de la cordillera.
Sin embargo, en abril de este año Vicuña resolvió que la UTE no continuara al frente de esas obras. Distintas versiones atribuyeron la decisión a demoras e incumplimientos en los plazos, mientras que oficialmente la compañía explicó que, tras revisar el plan, consideró necesario modificar el esquema de ejecución para conseguir “mayor previsibilidad en los tiempos y consistencia en la ejecución”.
Los trabajos de los tramos E y F quedaron además condicionados por el inicio del período invernal, cuando las tareas en alta cordillera deben interrumpirse. Vicuña anticipó entonces que las obras se retomarán con otros contratistas, que serán seleccionados mediante los procedimientos habituales de la compañía una vez que las condiciones climáticas permitan regresar a la zona.
De esta manera, la adjudicación de A1 y A2 a la UTE que integra Construmin representa una nueva participación sanjuanina en el Corredor Norte, aunque en un contrato completamente diferente al que anteriormente tuvieron Terusi y Semisa.