Cuando el recurso hídrico es escaso, el cuando más atención hay que poner en el manejo del agua. En este sentido, en el epílogo de la actual gestión de la Secretaría del Agua de la provincia, se presentó un Plan de Gestión de Recursos Hídricos que, seguramente, servirá de hoja de ruta para la nueva gestión que asume el 10 de diciembre y que esta tarea quedará a cargo del nuevo Ministerio de Obras, Agua y Energía.

Ramiro Cascón, secretario de Agua y Energía, dijo que "lo que hemos presentado es la elaboración de todas las propuestas que fueron surgiendo en la Mesa del Agua, que después fueron evaluadas por los especialistas, más las conclusiones de todos los trabajos que fueron encargados a las distintas instituciones que han estado colaborando, universidad con los distintos institutos, el INTA, el INA CRAS con distintos informes de las distintas cuencas".

El eje de este plan, según las autoridades, apunta a ponerle letra chica al uso del agua: "Estos escenarios cambiantes obligan a hacer un balance hídrico, tener clarito cuánto entra (de agua), cuánto sale, cuánto hay en las reservas, cuánto es posible usar, y ponerle números". Y agregó, "cuánto tiene que ir a recarga (de los acuíferos), cuánto tiene que ir a recomposición de los diques, cuánto puede ir a distribución y cuánto a consumo humano, por ejemplo. Entonces todo eso puesto en un gran balance".

¿Para qué todo este detalle? Cascón asegura que eso va a dar origen a "una planificación plurianual de uso y gestión del recurso hídrico, como para que en un mediano plazo logremos una cuenca equilibrada, tanto la cuenca subterránea, las reservas de los diques, ojalá en algún momento recomponer humedales. Todo eso requiere planificación, requiere información técnica, científica, para dar un sustento a toda esta planificación". 

Por tratarse de un plan que se presenta al final de una gestión de Gobierno y no tiene no fuerza de ley ni nada, es una serie de recomendaciones que servirán a los funcionarios que viene  que, ya adelantaron, críticas al manejo del agua en los últimos años. "Es un plan estratégico que podrá ser enriquecido, mejorado, ampliado, tachado... no sé, pero es una contribución. No obliga en nada, no es ni una resolución, ni una ley, ni nada que obligue a nadie en la nueva gestión. Es una guía, un apoyo para que desde ahí puedan proyectar su desarrollo. Digamos que serían las bases de datos con los cuales se podría llegar a apuntar a una gestión integral". 

TODO EL PLAN