Hoy comienza en Buenos Aires la versión latinoamericana del Foro Económico Mundial (World Economic Forum), un evento que congrega a más de 1000 líderes del mundo de los negocios y que dará una nueva oportunidad a la administración de Mauricio Macri para alentar la tan ansiada como demorada "lluvia de inversiones"

 



Pese a los esfuerzos realizados por el Gobierno para atraer inversiones, la realidad es que el año pasado la inversión bruta interna fija retrocedió más de 5%. Peor aún, la inversión viene cayendo de manera ininterrumpida desde hace cinco trimestres. Según destaca un informe de la consultora Ecolatina, a contramano de lo sucedido con la actividad económica, que empezó a recuperarse en el último trimestre del año, la inversión terminó el 2016 con signo negativo.



En particular, la inversión extranjera sigue sin dar muestras de vitalidad. Si bien creció en el primer trimestre del año 21%, lo hizo sobre niveles muy deprimidos que se ubican todavía hoy por debajo del promedio de los últimos cinco años. En el acumulado a febrero, las inversiones extranjeras destinadas al sector productivo sumaron sólo u$s 350 millones, cifra que contrasta con los u$s 5.000 millones que logró captar el país en los mercados financieros. En todo caso, sí hubo una lluvia, no fue de inversiones sino de endeudamiento.



De acuerdo con los especialistas, al menos dos razones influyen en la decisión de las empresas extranjeras de demorar las inversiones en el país. Por un lado, los directivos de las compañías multinacionales plantean incertidumbre sobre la continuidad del proceso político argentino y, desde esta perspectiva, predomina el criterio de esperar y ver qué sucede con las elecciones de medio término para evaluar "si Argentina mantendrá políticas amigables con los mercados o volverá al populismo", según señalan en estos ámbitos. 



Por otra parte, otro factor que comenzó a influir es el retraso del tipo de cambio -el dólar cayó 3% desde el comienzo del año y la inflación subió 6%-, que lleva a pensar en la conveniencia de esperar una corrección antes de convertir divisas a pesos.

 

El encuentro del World Económico Forum le dará la oportunidad al oficialismo de explicar que Argentina está cambiando con políticas de apertura a los mercados internacionales y la búsqueda de una agenda amigable para los negocios orientada, sostienen desde Casa Rosada, a dinamizar el crecimiento y reducir la pobreza. 



Las calificadoras de riesgo internacionales le dan una ayuda al Gobierno en este sentido: Argentina es el único de los países grandes de la región que presenta una perspectiva positiva en su evaluación para el resto es neutra o negativa.



En lo que se ha dado en llamar el "Davosito" o "mini Davos" - en referencia a la ciudad de Davos (Suiza) donde se realiza el principal encuentro del World Economic Forum - que suele reunir a los líderes de los negocios, del gobierno, de la sociedad civil, académicos, medios, entretenimiento y artes. Se trata de la decimosegunda vez que el Foro viene a América Latina pero la primera que se realiza en la Argentina.