Ya tienen la definición precisa de una de una política vitivinícola regional para esta cosecha -la precisaron Benítez y Mercau, los ministros de la Producción- y sólo faltan detalles que esta semana van a pulir José Luis Gioja y Celso Jaque. Después vendrán los anuncios formales, probablemente a fin de semana o en la próxima. A saber: la estrategia es apoyar la producción del mosto concentrado suficiente para contar con 120.000 toneladas que satisfagan los pedidos del mercado exportador, y es recomponer el stock de vinos -los tintos, en particular- que está hoy en "rojo" a pesar de que hay blancos abundantes. Yendo por parte, respecto al primer objetivo -el mosto suficiente- los ministros y sus asesores vitivinícolas hicieron los cálculos con modelos tentativos y, si nada cambia en las entrañas de la viña y la Naturaleza no nos brinca en contra, con un 22 % de cupo obligatorio en la elaboración de mostos se podría arrimar a las 120.000 toneladas disponibles, si la cosecha fuera la que calculó el INV durante los festejos de Fin de Año.
El cupo del mosto, para esta semana
Además, habrá que ver si ambos gobernadores apuestan también a duplicar el costo de la multa para quienes no cumplan por lo menos con ese 22 %. Aquí se dijo que la pretensión es llevar la multa a 6 pesos por quintal, porque no se actualiza desde diciembre del 2004. Para complementar ambos propósitos los ministros ajustaron la semana pasada la propuesta de apoyo financiero para cosecha y acarreo y fundamentalmente para recomposición de stock y en particular para fomentar la elaboración de buenos mostos. Incluso hay rumores de que los gobiernos están midiendo las consecuencias financieras de dar crédito a tasa cero a los elaboradores-exportadores de mosto, siempre sobre la base de que hagan llegar precios saludables al productor viñatero.
Tanto en Desamparados como en el Barrio Cívico -en las cámaras hay prudencia y expectativas porque los precios se sostienen- se proponen además, cuidar que la elaboración de vinos tienda a recomponer los stock venidos a menos durante la pasada temporada, por la floja cosecha del 2009 y una elaboración que no alcanzó a corresponder a la intensa demanda de tintos. Dicen aquí los asesores que si se consiguiera hacer un promedio regional del 22 % de mosto sulfitado y los números de cosecha y demanda del INV fueran los conocidos, podría llegarse al final de la próxima temporada de consumo interno y exportación, con un stock equivalente a 4 meses de despachos, que se descompondrían en 0,5 meses en tintos y 6 y 7 meses de blancos. Es decir, el problema es claro: nos faltan tintos y nos sobran blancos, que están siendo duramente golpeados por la cerveza. En la mesa de los ministros andan tentando propuestas para después de la cosecha, que implicarían apoyos financieros y operativos exportadores de granel blanco, para descomprimir el mercado de los escurridos y a la vez, evitar que el de los tintos dispare a valores que la góndola no perdonaría. Por otra parte, las campañas de promoción del consumo interno y externo, tendría esta temporada un componente especial para difundir las bondades de frutado, perfume y color de nuestros exquisitos blancos, que además, dicen los enólogos, esta cosecha podrían tener condiciones favorables para elaborar buen elixir.