Con el correr de los años, la provisión de agua del río San Juan ha venido bajando en forma alarmante, al punto que en una década ya cubre menos del 50% de lo necesario para llevar adelante la actividad económica. En el 2011; el derrame anual era de 1.147 hm3 y actualmente es solo de 654 hm3. Ese pobre registro del único río que surte al valle de Tulum, Ullum y Zonda se mantiene desde la temporada 2019/20, a raíz de las escasas nieves de la cordillera. Esos datos, y otros acerca del estado actual de los diques, integran el informe oficial que acaba de elaborar el Consejo Provincial para Control de Embalses y Seguridad de Presas (Cocesp), integrado por diversas reparticiones de la Secretaría de Agua y Energía del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, tales como el Departamento de Hidráulica, la Dirección de Recursos Energéticos, Energía Provincial Sociedad del Estado y Obras Sanitarias Sociedad del Estado. El Consejo informa que esta temporada hay disponibilidad de agua para todo uso mediante la ayuda de los pozos, pero advierte que será necesario toma conciencia de las características semidesérticas de la provincia, e implementar medidas para cuidar el recurso hídrico. Entre las acciones "extraordinarias" para encarar la sequía el gobierno piensa en automatizar las compuertas de los canales, hacer riego a demanda (según el tipo de cultivo y de suelo) y destinar $2.400 millones en obras para la temporada 2021 y 2022. El documento dice que las actividades económicas del valle que nutre el río San Juan demandan -en base al esquema tradicional de distribución y con las eficiencias de riego actuales- 1350 hm3 anuales. Frente a eso, los derrames de los últimos dos años cubren menos del 50% de lo necesario. Desde 1909 el caudal medio del río es de casi 62 m3/s, pero en los dos últimos años descendió a 22,03 y 19,47 m3/s, respectivamente. Hasta ahora el faltante se sacaba de los diques, pero ahora el almacenamiento de los embalses de Ullum, Punta Negra y Los Caracoles están llegando a su mínima expresión. Las tres represas pueden almacenar 1334 hm3 y al 31 de julio pasado tenían sólo 345,32 hm3. De eso, sólo se puede usar 104,20 hm3, el resto debe permanecer como "embalse muerto" por razones operativas y de seguridad. El informe señala que por años se pensó que los diques era suficientes para mantener los esquemas de distribución de agua, pero dado el profundo y extenso ciclo de sequía todo indica que se deben tomar medidas extraordinarias.

Viene una temporada de escasas nevadas y sin reservas adicionales en los diques.

LAS ACCIONES

Los diversos organismos participantes han diseñado medidas para encarar la actual crisis hídrica. Por ejemplo, el Instituto del Agua, de la Universidad Católica de Cuyo; propone organizar la distribución de riego "a demanda", y por canal, en función de los cultivos y los parámetros de suelos de cada zona. También plantea colocar sistemas de operación automáticos en las compuertas de los canales de distribución, unificar con una sola tarifa el uso de agua superficial con la subterránea y transformar hidráulica en un organismo colegiado con responsabilidades compartidas con las Junta de Riego. Por su parte, el Ministerio de Obras a través de Hidráulica invertirá hasta el 2022, $2.400 millones en recuperar y construir nuevos pozos en conjunto con el Ministerio de Producción. También en reparar e impermeabilizar canales y colocar elementos de control y regulación para medir el caudal en las compuertas. Además planea realizar un estudio de los acuíferos y equipar al Departamento con equipo pesado para emergencias. Como conclusión el informe concluye en la necesidad de aprovechar al máximo el agua subterránea de forma sustentable, consensuar pautas de distribución con regantes y promover la incorporación de tecnología a través de financiamiento (ver aparte), además de concientizar a la población sobre la sequía.


 

Superficie

90  mil km2 tiene San Juan, el 80% ocupado con montañas. Las zonas cultivadas ocupan el 1% de la superficie provincial total y demandan más del 75% de la disponibilidad hídrica.

Lo que se precisa

1350  son los hm3 de agua anual que necesitan las actividades económicas del valle irrigado por el río San Juan, con la forma tradicional de riego y las eficiencias actuales.

  • El programa para agua subterránea

El documento indica que Hidráulica incorporará nuevas fuentes de agua subterránea para afrontar la sequía. Las perforaciones permitirán suplantar parcialmente la presencia de agua superficial en la red de distribución y reservarla en los diques a efectos de recuperar las condiciones mínimas operativas de los embalses.

La estrategia en primer lugar es equipar las perforaciones oficiales existentes y en segundo lugar realizar nuevas perforaciones. A las 32 perforaciones oficiales en uso se agregarán 43 más que están en proceso de reparación, equipamiento o energización. Además, se construirán 50 nuevas perforaciones, por intermedio del Ministerio de Producción y Desarrollo Económico, en lugares elegidos por su cercanía a canales de riego, sin interferencia con pozos privados y en acuíferos de buen rendimiento (80-100 l/s).

  • Líneas de crédito para riego por goteo

El Ministerio de Producción puso en marcha subsidios y créditos para que los productores agrícolas incorporen tecnologías de riego en sus fincas y aprovechen mejor el agua. Hay subsidios para productores de hasta 5 hectáreas, para colocar riego por goteo en un máximo de 2 hectáreas. Además existen créditos para incorporar tecnología en fincas de hasta 50 hectáreas, por hasta $6 millones y con una tasa de interés del 9,9%. El Banco San Juan también otorga hasta 20 millones, con tasa al 14%. Por último, existe el Programa "Mi Huerta", que apoya con aportes la instalación de huertas familiares en espacios urbanos de hasta 100 metros cuadrados.