Viñas Argentinas está ubicada en el casco urbano de Media Agua. Pronto cambiará este cartel por el de Enav, su nuevo propietario.  


 
La mostera Enav compró la bodega Viñas Argentinas que tenía Cartellone en la calles Barboza y Gobernador Rufino, en Media Agua, Sarmiento; y planea ponerla en actividad para la elaboración de jugo de uva en la cosecha que se avecina, lo que ilusiona al sector viñatero de la zona que tendrá un nuevo jugador para ofrecer sus uvas.  


Se trata de un establecimiento dedicado a la elaboración de mosto sulfitado, con capacidad de 20 millones de litros, aunque en los últimos años venía trabajando muy poco, con uvas propias y prácticamente sin comprar a terceros.

Fuentes de la zona informaron que el año pasado sólo molió 6 millones de kilos de uvas, de los cuales 1,5 millones de kilos fueron a maquila y el resto a mosto que fue enviado a Mendoza, donde Cartellone tiene su casa central.

 
Este año, al parecer; esa situación empezará a revertirse con el cambio de dueños: "La compra está confirmada", dijeron a DIARIO DE CUYO desde el departamento de prensa de Enav, y agregaron que "se va a empezar a trabajar en esta cosecha para generar una nueva impronta en la zona".  


El monto de la transacción se mantuvo en confidencialidad, en tanto que desde la firma se negó que se hayan adquirido junto con la bodega los viñedos que Cartellone tiene en 9 de Julio.  


La irrupción de Enav en Media Agua ha generado expectativas. "Es una buena noticia para nuestros productores, seguramente en la bodega van a tener una gran concurrencia de viñateros porque suelen ofrecer unos centavos más que el resto de compradores, se va a generar mayor competencia", dijo el Director de Producción de la Municipalidad de Sarmiento, Jonathan Perez.  


Enav nació en Chimbas en 1998, donde posee su bodega elaboradora de Jugo Concentrado de Uva (JCU). Tras varias renovaciones tecnológicas, entre los años 2006 y 2015, se posicionó como un referente en la industria, con una capacidad de molienda de 50 millones de kilos de uva, una producción de 20 mil toneladas de JCU y un almacenaje de 40 millones de litros. 


Desde allí exporta 12 mil toneladas a Chile, EEUU, Unión Europea, Rusia, Ucrania, Sudáfrica y Australia.  
Actualmente la firma pertenece al grupo alimenticio Vicentin (fideos, carnes Friar), que viene pisando fuerte desde el año pasado en el sector vitivinícola y que esta concretando este año la compra de otros activos en Mendoza (ver aparte). 


El cambio de manos empresario para Sarmiento es interesante. Ese departamento es el tercer productor de uvas de la provincia, detrás de Caucete y 25 de Mayo; con unas 7.800 hectáreas de viñedos. De ese universo, entre el 50 y 60% corresponde a uvas comunes, cuyos destinos pueden ser para mosto, pasa o consumo en fresco. Allí la bodega Viñas Argentinas es un resabio de Resero (que fue comprado por Fecovita, menos este establecimiento).

Además están las bodegas Cavas SRL (grupo Barceló) cuya capacidad de molienda es de alrededor 25 millones de kilos, y la bodega Herce (de Felipe y Ricardo Herce) que ronda otros 12 a 15 millones de kilos.  

Enav tiene su planta elaboradora en Chimbas y con la bodega que acaba de adquirir en Media Agua habrá más alternativas para que los viñateros de la zona puedan vender sus uvas.  

Grupo que crece 
 
Vicentín es un grupo santafesino que nació 80 años atrás con los cereales, extendiéndose luego al algodón, agroquímicos y miel. Luego apuntó a chacinados (compró Friar) y al mosto con Enav. Este año puso un pie en lácteos Sancor y en bodegas mendocinas.  

También vinos 
 
Vicentín hasta el año pasado elaboraba en otras bodegas uva Malbec de una finca de 40 hectáreas en Vista Flores (Tunuyán), pero a fines de noviembre compró el 100% de la bodega Sottano en Luján y viñedos, para elaborar medio millón de litros.  

 

OPINIÓN 
Jonathan Pérez 
D. Producción Sarmiento 

 
El viñatero podrá evaluar ofertas  

 
Desde el punto de vista del viñatero creo que sí es muy valioso este cambio de manos, porque esta bodega ubicada en Media Agua, que todo este tiempo ha estado operativamente quieta, sin moler, o moliendo poco y comprando muy poca uva, provocó que el productor se vea obligado a menos alternativas. No le quedó más remedio que llegar a ofrecer sus uvas a las dos bodegas restantes que son las que compraban mayor cantidad o si no, ir directamente a buscar compradores a San Juan. El año pasado muchos productores de Sarmiento llevaron varios kilos a Peñaflor y la otra que compró mucho es Fecovita, pero debían aceptar los precios que ellas fijaban. También algunos fueron a la bodega de Sassu, que está en Carpintería, pero fue menor cantidad. Creo que va a ser positivo que opere esta cosecha adquiriendo uvas, porque en un mercado con ganancias tan pequeñas, la competencia es buena, el productor va a tener otra propuesta más para evaluar y esta bodega que se ha dedicado siempre al mosto pensamos que hará buenas propuesta al viñatero.