Luego de ser intimados para que paguen y hacer caso omiso, 172 productores sanjuaninos quedaron en la mira de la Caja de Acción Social. El organismo mandó a Fiscalía de Estado los expedientes de 142 de ellos para que sean ejecutados en la Justicia por no pagar los préstamos que tomaron hace nueve años y en los próximos días, 30 más quedarán en la misma situación. Los créditos fueron otorgados en la gestión de la Alianza por un total de 1,4 millones de pesos -eran equivalentes a dólares- y el Estado, por ahora, ha podido recuperar nada más que un 30 por ciento.
La Caja manda a ejecutar a 172 productores morosos
Los préstamos en cuestión formaron parte de una especie de línea crediticia excepcional, ya que la Caja de Acción Social no acostumbra a asistir al sector productivo, que en todo caso puede canalizar ese tipo de inquietudes a través de áreas específicas de gobierno. Los registros oficiales indican que fueron 365 emprendedores los que se vieron beneficiados y que se prestaron en total 1,4 millones de pesos, lo que equivalía al mismo monto en dólares ya que regía el uno a uno.
Según el titular de la Caja de Acción Social, Guillermo Ruiz, el Estado recuperó el 10 por ciento del monto total gracias a los productores que pagaron en los plazos previstos. El otro 90 por ciento entró en mora, pero paulatinamente se cobró una parte: un 10 por ciento por las intimaciones que desde 2004 hizo el organismo al titular del crédito o al garante y otro 10 por ciento se recuperó mediante las ejecuciones que realizó Fiscalía de Estado.
Hoy quedan 980 mil pesos que no han vuelto a las arcas de la provincia. Ruiz aseguró que actualmente hay 142 créditos que fueron enviados a Fiscalía de Estado para que inicie el cobro mediante una demanda y adelantó que "tenemos 30 que en estos días los vamos a mandar y hay otros que estamos revisando y que si no cumplen, serán ejecutados".
"Cuando llegamos en 2003 las cosas no estaban muy ordenadas y no habían intimaciones", lanzó ayer Ruiz, en una suerte de crítica a la gestión que lo antecedió, que era encabezada por el radical Alfredo Marún. Según el giojista, "nosotros tuvimos que empezar a intimarlos para que cumplan".
No es el único agujero que le quedó a las cuentas fiscales en el gobierno aliancista. El Estado entregó en 2001 créditos de cosecha y acarreo y la mayoría de los productores lo devolvieron con vino o mosto, que en gran parte desaparecieron o se descompusieron. Hoy sigue siendo una incógnita lo que exactamente perdió la provincia por esa operatoria.