Buenos Aires, 3 de enero.- Las reservas internacionales del Banco Central cedieron u$s96 millones este viernes, a u$s31.337 millones, en una jornada en la que el Gobierno depositó unos u$s1.000 millones por el vencimiento de bonos Discount en dólares bajo legislación extranjera y argentina, que no incidió en el descenso de los activos.

La entidad monetaria indicó que la variación de las divisas frente al dólar (euro: -1,2%; libra esterlina: -1,3%; oro: -1,3%) y los títulos externos que forman parte de las reservas arrojaron un saldo negativo por 44 millones de dólares.

"El Gobierno Nacional efectuó el pago de los títulos Discount, transfiriendo el monto correspondiente para el pago de los Discount Ley Argentina y depositando en la cuenta local de Nación Fideicomiso el monto correspondiente al pago de los Discount Ley Extranjera", añadió la entidad que preside Alejandro Vanoli.

El BCRA señaló que se realizaron pagos del sector energético por u$s20 millones, a Organismos Internacionales por u$s35 millones y un pago por operaciones cursadas a través del Sistema de Pagos en Moneda Local (SML) con Brasil por 2 millones de dólares.

Un pago bloqueado por los holdouts

Argentina puso a disposición de los acreedores el monto correspondiente al último vencimiento de la deuda reestructurada, aunque no podrá hacer llegar el pago a los bonistas en el exterior, que están a la espera de un posible reinicio de las negociaciones con los fondos especulativos.

El Gobierno depositó en el Banco Nación cerca de 1.000 millones de dólares correspondientes al vencimiento de intereses del 31 de diciembre de los denominados bonos Discount, emitidos como parte de los canjes de 2005 y 2010.

El pago quedó a disposición de los acreedores, primer día hábil tras el vencimiento, pero el dinero solo llegará a los inversores con bonos bajo legislación argentina, ya que los acreedores en el exterior se ven impedidos de cobrar por un fallo en firme del juez neoyorquino Thomas Griesa.

La sentencia obliga a Argentina a pagar u$s1.300 millones, más intereses, a un grupo de fondos de inversión que no aceptaron la reestructuración (que suponen poco más del 1% de los acreedores totales), por bonos en mora desde 2001.

En septiembre pasado, el Congreso, a instancias de la mayoría oficialista, aprobó una ley para habilitar el pago local de la deuda a los inversores que no pueden cobrar en Estados Unidos por el bloqueo judicial, pero el Gobierno admitió el mes pasado que ningún acreedor se adhirió al mecanismo para cobrar en Argentina.

Desde principios de agosto pasado, cuando por orden de Griesa los pagos argentinos destinados a acreedores en el extranjero quedaron congelados en el banco que hacía de intermediario, calificadoras de riesgo internacionales mantienen a Argentina bajo la categoría de cese de pagos "selectivo", un estatus que el país sudamericano rechaza ya que argumenta que ha cumplido sus obligaciones.