Un documento elaborado por el Observatorio Vitivinícola Argentino revela que una hectárea de viñedos genera más dólares por exportaciones, y más empleo, que media docena de complejos de granos de la cadena agroalimentaria argentina. Al combinar cantidad de hectáreas en el país con las exportaciones y puestos de trabajo generados -en base a datos oficiales- se observa que mientras una hectárea cultivada con uva genera exportaciones promedio por un total de 4.800 dólares y 72 puestos de trabajo, la soja por ejemplo origina 857 dólares y 2 puestos de trabajo.

Este estudio demuestra el fuerte impacto que tiene la vitivinicultura en las economías regionales y vuelve a impulsar un histórico reclamo del sector para que el gobierno nacional baje o elimine las denominadas "retenciones", que son los derechos de exportación que se cobra por los envíos de vino al mundo, la uva en fresco, la pasa y el mosto. ""Ningún sector agroexportador como la vitivinicultura genera más dólares por hectáreas cultivadas ni empleos a nivel país", indica el documento dado a conocer ayer por la entidad gestionada por la Bolsa de Comercio de Mendoza. Esta entidad informó que se basó en un trabajo realizado por el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial (Ladeset), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata, que fue desarrollado para los Ministerios de Desarrollo Productivo y de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación sobre las Cadenas Agroalimentarias en el año 2020.

El Observatorio Vitivinícola dijo que analizó en profundidad estos datos, y así concluyó que la vitivinicultura es la actividad que más dólares genera por hectárea, más empleo ofrece por dólar exportado, es el complejo que más valor agrega, el que llega a más destinos de exportación y el que más contribuye a la Marca País (ver recuadro).

En 2020, Argentina exportó 54.883 millones de dólares de acuerdo a los datos que surgen del Indec con la característica de que los 15 primeros complejos exportadores representan un 81,1% de las exportaciones totales. Entre esas 15 principales cadenas industriales, aparecen 7 complejos agroindustriales de base agrícola: la soja (27,1% del total), maíz (11,2%), trigo (4,5%), maní (2%), uva (1,8%), cebada (1,4%) y girasol (1,2%). Si bien a primera vista la soja aparece como el principal generador de empleo entre las cadenas analizadas, al mirar la relación en cuanto a la cantidad de hectáreas cultivadas se advierte que no es así, sino que es el complejo vitivinícola el que con menos hectáreas genera más empleos. Lo mismo ocurre con el valor de exportaciones por hectárea, donde ocupa el primer lugar del ranking. En ese efecto multiplicador le sigue el maní, la cebada, girasol, trigo, maíz y al último, la soja (ver infografía).

El estudio y análisis comparativo de los complejos agroalimentarios exportadores fue presentado en los últimos días por el director del Observatorio Vitivinícola Argentino, Daniel Rada, al equipo técnico del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación para que sea analizado por el ministro Matías Kulfas junto con el pedido de bajar o eliminar los derechos de exportación (retenciones) que hoy pagan los principales productos de la vitivinicultura que está presente en 18 provincias argentinas. En el sector destacan que en el caso de suprimir esos impuestos, se podría generar más producción y, por ende, multiplicar los puestos laborales.

Presencia en el mundo


Otro aspecto que relevó el informe es la presencia de cada producto en los diferentes mercados mundiales, y por consiguiente, la incidencia en la identificación de la industria argentina. La vitivinicultura también sale ganando al resto de cadenas agrícolas. El documento señala que el complejo de la uva con sus productos exportables llega a 108 mercados o países del mundo, seguido de lejos por el complejo maicero que llega sólo a 66 países, mientras que el maní accede a 63. La soja argentina llega a 44 mercados, el complejo del girasol llega a 41 países, el del trigo tiene presencia en 19 países, y por último, el de la cebada llega a 9 países. ""Así es que en el aspecto exportador, hay que hablar del vino como un embajador de la Argentina en el mundo y de lo que representa para la Marca País, con un producto con alto valor agregado respecto a los otros complejos comparados", dice el documento.