El boom minero que atraviesa San Juan no sólo puede generar oportunidades para grandes inversores o empresas vinculadas directamente con los proyectos. El mercado de capitales también ofrece herramientas para que los sanjuaninos de a pie puedan participar del crecimiento de la actividad, ya sea invirtiendo en compañías mineras internacionales o financiando a empresas locales que forman parte de la cadena de proveedores.
Cómo pueden los sanjuaninos invertir en el boom minero a través de la Bolsa sin ser millonarios
El especialista en economía Mariano Cáceres y el presidente de la Bolsa de Comercio de San Juan, Jaime Rodríguez, explicaron las distintas alternativas que existen para que los pequeños inversores puedan participar del crecimiento de la minería.
Sobre esta posibilidad habló recientemente el especialista en economía y asesor financiero Mariano Cáceres, quien explicó en Radio Colón las alternativas disponibles para quienes quieran tener exposición al sector. En una entrevista anterior con la misma emisora, el presidente de la Bolsa de Comercio de San Juan, Jaime Rodríguez, había planteado además una opción que considera especialmente relevante para la economía provincial: financiar a los proveedores mineros sanjuaninos.
Cáceres explicó que una de las alternativas para posicionarse en el sector consiste en adquirir instrumentos vinculados directamente con los metales, como oro, plata o cobre, a través de CEDEARs.
Los CEDEARs permiten acceder desde Argentina a activos que cotizan en mercados internacionales mediante una cuenta comitente. También pueden utilizarse para invertir indirectamente en compañías mineras. “Puedo incorporar a través de CEDEARs instrumentos que tengan adentro oro, que tengan plata, que tengan cobre”, explicó el especialista.
La segunda opción, señaló, es buscar acciones de empresas mineras. Como ejemplos, y aclarando que se trataba sólo de una descripción y no de una recomendación de compra, mencionó a Barrick y BHP, compañías con operaciones y proyectos en distintos países.
En ese sentido, Rodríguez había dado una explicación similar durante su entrevista con Radio Colón. “Se puede hacer comprando acciones de empresas que coticen en bolsa. En general, estas empresas mineras que hay en San Juan cotizan en bolsas de Canadá, Estados Unidos o Londres”, sostuvo.
Sin embargo, Cáceres puso el foco en un aspecto que un pequeño inversor debería tener en cuenta: comprar acciones de una minera internacional no significa apostar exclusivamente por el desarrollo de los proyectos sanjuaninos. “Estas empresas mineras suelen tener muchos proyectos en el mundo y San Juan representa una parte, un porcentaje”, explicó.
Por lo tanto, un eventual crecimiento de los proyectos en la provincia puede impactar positivamente en la compañía, pero el inversor también queda expuesto a lo que suceda con las operaciones que esa empresa tenga en otros países.
“Si eso se desarrolla puede generar un impacto positivo, pero no sólo estoy expuesto a los proyectos de San Juan, sino también expuesto a algunos proyectos del resto del mundo”, remarcó.
Para Cáceres, además, se trata de instrumentos de renta variable y riesgo alto, por lo que existe la posibilidad de pérdida de capital. Antes de invertir, recomendó evaluar si el perfil del inversor es adecuado para asumir ese nivel de riesgo.
Pero Rodríguez planteó una alternativa diferente y, según su propia mirada, incluso más importante para el desarrollo de la economía provincial: invertir en las empresas que integran la cadena de valor minera.
“La segunda forma de invertir en minería es financiando toda la cadena de valor, que para mí es lo que más importancia tiene hoy y va a tener de cara al futuro”, manifestó el presidente de la Bolsa de Comercio de San Juan.
La lógica es diferente a la de comprar acciones de una minera internacional. En este caso, el dinero de los inversores puede canalizarse hacia pequeñas y medianas empresas sanjuaninas que prestan servicios a los grandes proyectos mineros y necesitan financiamiento para crecer.
Según explicó Rodríguez, estas compañías pueden recurrir al mercado de capitales mediante instrumentos como obligaciones negociables, cheques de pago diferido o venta de facturas.
De esta manera, una persona que quiera participar del boom minero no necesariamente tiene que comprar acciones de una multinacional. También puede contribuir al financiamiento de empresas locales que trabajan alrededor de los grandes proyectos.
Para Rodríguez, esta segunda alternativa tiene una particularidad: permite que el inversor obtenga un rendimiento y, al mismo tiempo, que el capital permanezca vinculado a la economía provincial.
“Cualquier persona puede estar invirtiendo en esas actividades con muy bajo riesgo, obteniendo una muy buena tasa, muy superior a la que hoy ofrece un plazo fijo”, afirmó.
Y agregó que, de esa manera, el inversor también termina “retroalimentando la economía de San Juan financiando a las pequeñas y medianas empresas proveedoras de las grandes mineras”.