El escenario del dólar en Argentina vuelve a estar bajo análisis tras la fuerte apreciación del peso en lo que va del año. Especialistas del mercado advierten que, si bien la calma cambiaria se mantiene, comienzan a aparecer señales de tensión. En este contexto, el dólar se convierte en un eje central para definir estrategias financieras en los próximos meses.
Dólar: qué espera el mercado en mayo tras la fuerte suba del peso
El dólar y la inflación marcan el pulso económico. Analistas advierten riesgos en pesos, aunque prevén calma cambiaria por la alta oferta de divisas.
Durante abril, tres variables dominaron la escena: tasas negativas, dólar barato e inflación superior al 3%. Esta combinación encendió alertas entre economistas, que consideran que la apreciación del peso podría no ser sostenible en el tiempo. Aun así, el ingreso de divisas por la cosecha y otros sectores mantiene, por ahora, cierta estabilidad.
Dólar: expectativas del mercado para mayo
Analistas coinciden en que colocarse en pesos empieza a ser más riesgoso, especialmente en un contexto donde el tipo de cambio luce atrasado. El economista Carlos Melconian advirtió que sostener un dólar en torno a $1.400 con inflación elevada podría generar problemas a futuro.
En paralelo, el economista Martín Sarano destacó que las tasas bajas y un dólar percibido como barato impulsan el cierre de posiciones en pesos. Esta dinámica alimenta la dolarización de carteras, una tendencia que podría profundizarse en los próximos meses.
Por su parte, Federico Glustein remarcó que el desarme del carry trade ya está en marcha, aunque la fuerte oferta de dólares —producto de la cosecha, exportaciones y emisiones financieras— contribuiría a evitar sobresaltos en el corto plazo.
En ese marco, especialistas como Andrés Reschini estiman que un tipo de cambio cercano a $1.500 no sería descabellado, aunque tampoco implicaría un escenario de crisis. La clave estará en el equilibrio entre oferta y demanda de divisas y la intervención del Banco Central.
Inflación: señales de desaceleración
En cuanto a la inflación, el mercado proyecta una moderación tras el pico de marzo (3,4%). Distintas consultoras estiman que abril cerraría en torno al 2,4% y 2,6%, mientras que mayo podría mostrar un nivel aún más bajo.
Factores como la estabilidad en el precio de la carne y la baja en productos estacionales explican esta tendencia. Sin embargo, los economistas advierten que la inflación inercial sigue presente, lo que limita una caída más pronunciada.
Desde el Gobierno aseguran que la demanda de dinero se está recuperando, lo que contribuiría a contener los precios. Aun así, el desafío será sostener este proceso en un contexto donde el dólar, las tasas y las expectativas siguen generando incertidumbre.