El poder adquisitivo de los argentinos volvió a deteriorarse en mayo. El ingreso disponible, es decir, el dinero que queda luego de pagar gastos fijos como vivienda, servicios, transporte y comunicaciones, cayó 2,1% frente a abril y acumuló una baja interanual del 5,1%, según un informe de la consultora Equilibra.
El ingreso disponible cayó 2,1% en mayo y profundizó la pérdida de poder adquisitivo
El dinero que queda después de afrontar los gastos fijos se ubicó 5,1% debajo de mayo de 2025. Los empleados públicos fueron los más afectados.
La medición muestra que los ingresos todavía se encuentran lejos de los niveles previos al cambio de Gobierno. En comparación con el promedio registrado entre enero y septiembre de 2023, el dinero disponible de los hogares quedó 16,5% por debajo.
Los asalariados fueron los más afectados
El mayor retroceso mensual se produjo entre los trabajadores privados registrados, cuyo ingreso disponible disminuyó 3%. En el sector público, la caída fue del 1,3% frente a abril.
Sin embargo, en la comparación interanual, los empleados públicos aparecen como el grupo más perjudicado: el dinero que les queda después de afrontar los gastos habituales se redujo 10,1% en un año.
Al analizar solamente la evolución de los salarios reales, descontando el efecto de los precios, el sueldo de los trabajadores privados formales cayó 2,1% tanto en la comparación mensual como interanual. Entre los empleados públicos, el retroceso fue del 0,7% mensual y del 5,2% frente al período tomado como referencia por el informe.
Los jubilados mejoraron en el mes, pero siguen perdiendo
Las jubilaciones mostraron una recuperación durante mayo por la desaceleración de la inflación. El ingreso disponible de quienes cobran la mínima aumentó 0,9% mensual, mientras que el resto de los haberes avanzó 1,8%.
A pesar de esa mejora, la situación continúa siendo negativa en la comparación anual. Los jubilados que perciben el haber mínimo registraron una pérdida del 10,2%, mientras que para el resto la caída fue del 5%.
La medición del ingreso real, calculada con una canasta de consumo actualizada, también reflejó una baja del 1,4% durante mayo. Frente al promedio de enero a septiembre de 2023, el deterioro acumulado llegó al 10,6%.
Qué podría pasar en junio
Equilibra anticipó que junio podría mostrar una recuperación parcial. La consultora estimó una inflación del 2% para la canasta general, mientras que los gastos fijos habrían aumentado 2,8%.
También proyectó que el salario privado formal recuperaría una parte de lo perdido durante mayo. De confirmarse, tanto el ingreso real como el dinero disponible después de pagar los compromisos habituales podrían mostrar una mejora al cierre del primer semestre.
El informe refleja que una inflación más baja no garantiza por sí sola una recuperación inmediata del poder de compra. La evolución de los salarios y el costo de los servicios y demás gastos fijos siguen siendo determinantes para establecer cuánto dinero queda efectivamente disponible en cada hogar.