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Petróleo

El petróleo sube y enciende la alerta por un nuevo aumento de la nafta en Argentina

El Brent superó los US$86 y volvió a presionar los costos energéticos. Si la escalada continúa, podría impactar en combustibles e inflación.

Por Redacción Diario de Cuyo 14 de julio de 2026 - 11:23

La nueva escalada del petróleo internacional volvió a poner bajo presión al precio de la nafta en Argentina. El barril de Brent superó los US$86 y acumuló un avance cercano al 20% desde los mínimos de julio, ante el recrudecimiento de las tensiones en el Golfo Pérsico.

El movimiento encendió señales de alerta porque una suba prolongada del crudo encarece la materia prima que utilizan las refinadoras y eleva el valor internacional de la nafta y el gasoil. Sin embargo, esto no implica que el incremento llegue de manera automática e inmediata a los surtidores.

El impacto final dependerá de cuánto tiempo se mantenga el petróleo en valores elevados, la evolución del dólar, los márgenes de refinación, los impuestos y la decisión de las petroleras de absorber una parte del aumento o trasladarlo a sus precios.

Por qué el petróleo caro puede empujar el precio de la nafta

La tensión se concentra nuevamente alrededor del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de energía. Los conflictos en la zona generan temor a interrupciones en el suministro y llevan a los compradores a pagar más por asegurarse el abastecimiento.

El problema no se limita al valor del petróleo crudo. Los mercados de combustibles refinados también atraviesan un escenario ajustado por los bajos inventarios, las restricciones en algunas exportaciones y la capacidad limitada de las refinerías para responder rápidamente a la demanda. Esto puede hacer que la nafta y el gasoil continúen caros incluso cuando el barril se estabiliza.

En Argentina, el precio de los combustibles está atravesado por varios componentes:

Qué consecuencias tendría una nueva suba de la nafta

El primer impacto sería directo sobre quienes utilizan vehículos particulares, pero el efecto podría extenderse rápidamente a otras actividades. El combustible forma parte de los costos del transporte de cargas, la distribución de mercadería, la producción agropecuaria y numerosos servicios.

La nafta vuelve a quedar bajo presión por la escalada del petróleo. Imagen ilustrativa.

Una nueva corrección en los surtidores podría provocar:

Para provincias como San Juan, donde gran parte de la mercadería llega mediante transporte terrestre, una suba sostenida del gasoil puede sentirse más allá de las estaciones de servicio. El encarecimiento de los fletes termina formando parte del costo final de numerosos productos.

La experiencia reciente que preocupa al Gobierno

La Argentina ya atravesó una fuerte presión sobre los combustibles durante los primeros meses de 2026. En abril, la nafta acumulaba un incremento aproximado del 15% desde febrero, en medio del impacto internacional provocado por el conflicto en Medio Oriente.

En ese contexto, el Gobierno decidió aplicar parcialmente las actualizaciones de los impuestos a los combustibles y postergar una parte de los aumentos previstos. La medida buscó moderar el impacto sobre los surtidores y evitar una aceleración mayor de la inflación.

El componente impositivo será otra vez una de las variables que deberá observarse. Si coinciden el encarecimiento internacional del petróleo, una suba del dólar y nuevas actualizaciones tributarias, la presión sobre el precio final podría ser considerablemente mayor.

El beneficio exportador y el riesgo para los consumidores

La suba del petróleo tiene una doble cara para Argentina. Por un lado, mejora los ingresos potenciales de las empresas que producen y exportan crudo, especialmente desde Vaca Muerta, y puede favorecer el ingreso de dólares por ventas energéticas.

Por otro, eleva los costos de compra para las refinadoras y puede terminar trasladándose al mercado interno. YPF reconoció durante el primer trimestre que los mayores precios internacionales favorecieron sus resultados, aunque también elevaron el costo del petróleo adquirido a terceros.

Así, un barril más caro puede mejorar la balanza energética del país y al mismo tiempo convertirse en un problema para el bolsillo de los consumidores.

¿La nafta aumentará inmediatamente?

Por el momento, no existe una relación automática que permita calcular cuánto subiría cada litro. Las petroleras pueden demorar el traslado, hacerlo por etapas o absorber temporalmente una parte del encarecimiento para evitar una caída de las ventas.

La clave será comprobar si el Brent permanece por encima de los US$80 o si el actual salto se descomprime con una reducción de las tensiones internacionales. Los analistas advierten que, si el conflicto se profundiza y vuelve a afectar el transporte de crudo, el mercado podría sostener precios elevados durante más tiempo.

Mientras tanto, la escalada vuelve a colocar a la nafta en el centro de las preocupaciones económicas. Un nuevo aumento no solo afectaría el costo de llenar el tanque: también podría extenderse a los fletes, los alimentos, los servicios y la inflación.

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