El riesgo país argentino registró un pequeño respiro este miércoles 4 de noviembre y bajó hasta los 827 puntos básicos, impulsado por una recuperación de los bonos soberanos. Sin embargo, el indicador continúa prácticamente pegado a los 830 puntos y se mantiene en uno de los niveles más altos del último año.
El riesgo país aflojó apenas tres puntos, pero sigue al borde los 830 y en máximos de un año
Los bonos argentinos mostraron una leve recuperación este miércoles y permitieron que el indicador cediera, aunque continúa en niveles elevados.
La mejora fue limitada. Cerca de las 11, los bonos Globales argentinos en dólares y bajo legislación extranjera avanzaban alrededor de 0,5% en Wall Street, mientras el índice elaborado por JP Morgan cedía tres unidades respecto de la referencia de las primeras operaciones de la jornada.
El movimiento llegó después de varias ruedas negativas para la deuda soberana. El martes, el riesgo país había cerrado en 831 puntos básicos y durante la jornada alcanzó un máximo intradiario de 834 unidades, su nivel más elevado desde el 24 de octubre de 2025. Los bonos argentinos habían perdido cerca de 1,8% en promedio.
La caída de este miércoles, por lo tanto, representa apenas una corrección frente al fuerte deterioro registrado durante las últimas jornadas. El indicador todavía permanece muy lejos de los niveles observados meses atrás y refleja que los inversores continúan exigiendo una elevada prima para mantener deuda argentina.
Los bonos rebotaron y dieron un pequeño alivio
Los títulos soberanos recuperaron parte de las pérdidas acumuladas y registraron avances de hasta 0,6%, con mejoras encabezadas por el Bonar 2037 y el Global 2038. La reacción estuvo en línea con el comportamiento positivo de otros bonos emergentes, incluidos los de Brasil y Chile.
La recuperación de la deuda argentina permitió que el riesgo país perforara nuevamente la barrera de los 830 puntos, aunque la variación fue reducida frente al salto de las ruedas anteriores.
El indicador había acumulado una fuerte escalada durante las últimas semanas. El 21 de octubre se encontraba en 674 puntos, mientras que al cierre del 3 de noviembre llegó a 831, una diferencia superior a 150 unidades en menos de dos semanas.
El impulso llegó desde los mercados internacionales
El mejor desempeño de los bonos argentinos coincidió con una jornada favorable para buena parte de los mercados internacionales después de las elecciones legislativas de Estados Unidos.
Los principales índices de Wall Street operaban con avances de hasta 2%, mientras las bolsas europeas también mostraban fuertes subas. Madrid avanzaba más de 3%, Milán alrededor de 2,4%, Londres cerca de 2% y París y Frankfurt registraban mejoras próximas al 2%.
Los inversores procesaban el nuevo escenario político estadounidense después de que los demócratas consiguieran el control de ambas cámaras del Congreso, en un resultado adverso para el presidente Donald Trump y el Partido Republicano.
Ese clima internacional favorable se trasladó parcialmente a la deuda emergente y permitió una recuperación de los títulos argentinos, aunque el comportamiento de las acciones locales fue más moderado.
Por qué 827 puntos sigue siendo un nivel elevado
El riesgo país mide la diferencia de rendimiento que los inversores exigen para comprar bonos argentinos frente a los títulos del Tesoro de Estados Unidos, considerados como referencia internacional de menor riesgo.
Por eso, un nivel de 827 puntos básicos implica que la Argentina debe ofrecer una tasa considerablemente superior a la estadounidense para financiarse en los mercados. Cuanto más alto se mantiene el indicador, mayores son las dificultades y el costo potencial de acceder al crédito internacional.
El dato de este miércoles continúa además cerca del máximo anual registrado en la rueda anterior. Durante 2026, el indicador llegó a tocar niveles cercanos a los 402 puntos, mientras que el martes alcanzó los 831, antes de la leve corrección observada durante las operaciones de este miércoles.
La atención del mercado seguirá concentrada en la evolución de los bonos soberanos y en la reacción de los activos argentinos al nuevo escenario financiero internacional, después de una seguidilla de jornadas en las que el riesgo país volvió a instalarse por encima de los 800 puntos básicos.