La presión sobre los activos argentinos volvió a intensificarse este miércoles. El riesgo país llegó a 556 puntos básicos durante la rueda, un punto por encima del cierre del martes, y acumuló su octava jornada consecutiva de suba, mientras los bonos soberanos en dólares volvieron a operar en terreno negativo en Wall Street. Se trata del nivel más elevado del indicador en aproximadamente cinco meses.
El riesgo país llegó a 556 puntos y encadenó su octava suba consecutiva: que hay detrás de la escalada
Los bonos argentinos en dólares volvieron a caer y el indicador de JP Morgan alcanzó su nivel más alto en cinco meses. El mercado mira tasas externas, reservas y deuda.
La nueva escalada se produjo después de una rueda ya complicada: el martes, el índice elaborado por JP Morgan había subido 4,1% hasta 555 puntos básicos, mientras que los bonos soberanos en dólares perdieron alrededor de 0,9% en promedio y algunos títulos retrocedieron hasta 1,6%. Este miércoles, los Globales llegaron a caer hasta 1,1%, encabezados por los papeles de mayor plazo.
Qué significa que el riesgo país esté en 556 puntos
El riesgo país mide, de manera simplificada, cuánto rendimiento adicional exige el mercado para mantener deuda argentina frente a bonos considerados de referencia, principalmente los del Tesoro de Estados Unidos. Por eso, cuando cae el precio de los títulos argentinos y sube su rendimiento, el indicador tiende a aumentar.
Un nivel de 556 puntos básicos equivale a una brecha de 5,56 puntos porcentuales respecto de esa referencia. Cuanto más alto es el número, mayor es la percepción de riesgo incorporada por los inversores y más costoso resulta, en términos generales, acceder al financiamiento internacional.
La importancia del movimiento actual no está únicamente en haber superado nuevamente la barrera de los 550 puntos, sino en la persistencia de la tendencia. El indicador acumula ocho ruedas consecutivas de avance y se alejó con fuerza del mínimo de 402 puntos básicos registrado el 10 de julio. Desde el 11 de septiembre, la suba ronda el 14%, de acuerdo con los registros relevados durante las últimas jornadas.
Por qué están cayendo los bonos argentinos
No existe una única explicación detrás del movimiento. Por un lado, el escenario internacional se volvió más exigente para los países emergentes. Las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense se mantienen elevadas, con rendimientos largos cercanos al 5%, lo que aumenta el retorno disponible en activos considerados más seguros y reduce el atractivo relativo de títulos de mayor riesgo.
A eso se suma un contexto internacional atravesado por tasas altas, tensiones geopolíticas y volatilidad en los mercados energéticos, factores que suelen generar mayor cautela entre los inversores. Reuters señaló en los últimos días que el aumento de los costos globales de financiamiento continúa condicionando a los mercados y especialmente a los activos con mayor sensibilidad al riesgo.
Sin embargo, la evolución de los títulos argentinos también mostró una dinámica propia. El martes, mientras la deuda emergente internacional registró variaciones mucho menores, los Globales y Bonares argentinos retrocedieron con mayor intensidad. Esa diferencia llevó a los operadores a poner también el foco en variables domésticas vinculadas con la acumulación de reservas, el ritmo de actividad y las necesidades de financiamiento de los próximos años.
En las últimas cinco ruedas, algunos Globales acumularon pérdidas cercanas al 3%, mientras que determinados Bonares llegaron a deteriorarse alrededor de 3,4%. El resultado directo de ese descenso de precios fue una nueva ampliación del rendimiento exigido por los inversores.
La barrera de los 550 puntos y el acceso al crédito
Uno de los principales efectos de un riesgo país elevado aparece en el costo de volver a emitir deuda en los mercados internacionales. Con rendimientos soberanos que ya se ubican por encima del 10% en varios tramos, las actuales condiciones continúan siendo exigentes para una eventual colocación argentina.
El ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo esta semana encuentros con inversores en Nueva York, incluido uno organizado por JP Morgan. Desde el Ministerio de Economía ratificaron que, con los niveles actuales de tasas, no existe apuro por regresar al mercado internacional de deuda.
El dato de 556 puntos debe leerse además dentro de una trayectoria más amplia. Aunque representa el nivel más alto desde comienzos de mayo, todavía permanece por debajo de registros observados en otros momentos del año. El foco del mercado estará ahora en determinar si la caída reciente de los bonos responde a una corrección transitoria o si la presión consigue prolongarse durante las próximas ruedas.
Por ahora, la señal inmediata es clara: los bonos continúan perdiendo terreno, el riesgo país volvió a superar con comodidad los 550 puntos y ya acumula ocho jornadas seguidas de avance, una racha que devolvió al indicador al centro de la atención financiera.