La empresa La Campagnola, perteneciente al Grupo Arcor, frenará temporalmente la producción de su planta de conservas de pescado en Mar del Plata y suspenderá a 60 trabajadores a partir del miércoles 28 de octubre. La medida responde a la falta de materia prima, la acumulación de productos terminados y la caída de la demanda, en un contexto de dificultades para la industria pesquera.
La Campagnola frenará una planta de conservas y suspenderá a 60 trabajadores
La empresa del Grupo Arcor paralizará temporalmente su producción en Mar del Plata desde el 28 de octubre. La caída de la pesca de caballa, el exceso de stock de atún importado y la baja demanda complican la actividad.
La compañía acordó con el Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP) avanzar con las suspensiones, aunque todavía resta definir qué porcentaje de sus ingresos percibirán los operarios durante el período de inactividad. La negociación contempla el pago de asignaciones no remunerativas, en el marco del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo.
Uno de los principales problemas es la fuerte caída de la zafra de caballa, una de las especies utilizadas para elaborar conservas. Según datos del sector, los desembarques registraron una disminución cercana al 90% respecto del año anterior, lo que redujo la disponibilidad de materia prima para sostener el ritmo habitual de producción.
Ante las dificultades de abastecimiento, la empresa había recurrido parcialmente a lomos de atún congelados importados desde Ecuador. Sin embargo, esa alternativa también encontró límites por la acumulación de latas de atún en stock y las dificultades para comercializar los productos en un escenario de consumo retraído.
Menos pesca y dificultades para sostener la producción
A la escasez de caballa se sumó un cambio en la actividad del buque Floridablanca, que habitualmente se dedica a la captura de esa especie y volvió a concentrarse en la pesca de merluza hubbsi.
La planta marplatense tampoco procesa anchoa proveniente de Rawson ni de otras zonas de la provincia de Buenos Aires, lo que reduce las posibilidades de reemplazar la materia prima faltante por otras especies.
En ese escenario, la combinación de menor abastecimiento y dificultades para vender las conservas terminó condicionando la continuidad de la actividad industrial. La baja demanda también limita las alternativas para reducir el stock acumulado y retomar la producción con normalidad.
A través de un comunicado, el Grupo Arcor explicó que la temporada de caballa resultó adversa y que la falta de materia prima impide garantizar un abastecimiento regular para sostener la producción.
Ante esa situación, la empresa indicó que analiza alternativas junto con el sindicato, dentro de las posibilidades previstas por la normativa laboral vigente.
Qué pasará con los salarios de los 60 trabajadores
Uno de los puntos centrales de la negociación entre la compañía y el SOIP es el ingreso que recibirán los operarios durante la suspensión. Daniel Maggio, delegado de la planta, confirmó que todavía deben definirse los porcentajes que cobrará el personal mientras permanezca interrumpida la actividad.
El acuerdo se encuadraría en el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que permite pactar asignaciones no remunerativas durante suspensiones por falta o disminución de trabajo no imputable al empleador, o por fuerza mayor debidamente acreditada, bajo las condiciones legales correspondientes.
La resolución de esa negociación será clave para los trabajadores, que deberán afrontar un período de inactividad en medio de la incertidumbre sobre la recuperación de la producción y la evolución de las ventas.
La caída del consumo suma presión sobre la industria
La suspensión se produce en un contexto de retracción del consumo masivo en la Argentina. Según datos de la consultora Scentia, las ventas registraron una caída interanual del 1,7% en septiembre de 2026, mientras que el retroceso acumulado durante los primeros nueve meses del año llegó al 2,7%.
Ese escenario dificulta la salida comercial de los productos y agrega presión sobre las empresas que deben sostener sus costos de producción en medio de una demanda más débil.
Las negociaciones entre los representantes gremiales y los directivos del Grupo Arcor continuarán para determinar las condiciones económicas de la suspensión y evaluar cómo se reorganizará la actividad cuando existan mejores condiciones de abastecimiento y comercialización.
Por ahora, la situación de los 60 trabajadores dependerá del acuerdo salarial y de la evolución de los problemas que afectan a la industria pesquera de Mar del Plata, marcada por la menor disponibilidad de materia prima y las dificultades para colocar la producción en el mercado.