A mediados de agosto quienes circulaban con frecuencia por inmediaciones de la Plaza Laprida se toparon con algo más que llamativo. Un cierre perimetral dejaba el espacio verde totalmente inaccesible. Desde la Municipalidad de la Ciudad de San Juan señalaron que la decisión se dio en el marco de las acciones para recuperar y refuncionalizar las plazas de Capital. Sin embargo, la decisión impactó de manera directa en más de un centenar de feriantes de Amas de Casa del País y del Movimiento Evita que habían hecho de la plaza su lugar de trabajo. Tras idas y vueltas, reclamos y la decisión de la municipalidad de crear la “Feria de la Ciudad” en otra plaza, desde Amas de Casa decidieron iniciar acciones puertas adentro para ayudar a quienes se quedaron sin el ingreso que les dejaba la práctica.
Sin plaza para los feriantes, Amas de Casa apunta a una feria propia en su sede como alternativa
La situación de más de un centenar de feriantes que ofrecían productos en la Plaza Laprida continúa sin definiciones tras la decisión de la Municipalidad de la Ciudad de San Juan de no permitir la estadía en el espacio público. La alternativa que nació en el mientras tanto.
La titular de la Asociación, Laura Vera, explicó en contacto con DIARIO DE CUYO que, tras analizar distintas alternativas y opciones, decidieron realizar una feria en la propia sede, con la intención de ofrecer un espacio de comercialización mientras continua el dialogo con las autoridades municipales. La misma comenzará la primera semana de octubre y se llevará a cabo, en una primera instancia, todos los viernes en horario de mañana.
“Hay feriantes que están feriando donde pueden. Los fines de semana participan en ferias departamentales y algunos venden desde sus domicilios, pero algunos durante la semana no están teniendo esa posibilidad”, explicó Vera.
El nuevo espacio para los feriantes funcionará todos los viernes, de 9 a 14 horas, y estará destinada a reunir a los vendedores que habitualmente ofrecían sus productos en la plaza. La propuesta busca que los compradores puedan encontrar allí la variedad de artículos de la economía popular que caracterizaba a la feria original.
Una alternativa ante la falta de espacio para los feriantes
Vera señaló que la situación económica profundizó las dificultades de quienes dependían de las ventas en la Plaza Laprida para afrontar sus gastos cotidianos. Según explicó, para muchos feriantes los ingresos obtenidos durante la semana representaban una ayuda fundamental para pagar servicios básicos y cubrir necesidades diarias.
La referente también advirtió que una parte importante de los vendedores pertenece a sectores vulnerables, entre ellos jubilados, pensionados y personas con discapacidad, para quienes la pérdida de ese espacio de comercialización representa un problema adicional.
La iniciativa de Amas de Casa apunta, por el momento, a ofrecer una solución provisoria. La intención es recuperar parte del movimiento comercial que se había consolidado en la plaza y facilitar que los clientes habituales puedan seguir comprando a los mismos vendedores.
De acuerdo con Vera, de lunes a viernes se reunían entre 80 y 110 feriantes en la Plaza Laprida. En tanto, cuando se realizaban las ferias grandes, dos veces al mes, la convocatoria llegaba aproximadamente a entre 200 y 250 vendedores.
Sin la posibilidad de acceder nuevamente a la Plaza Laprida, la propuesta de la asociación busca sostener el vínculo entre vendedores y compradores, además de ofrecer un lugar para quienes perdieron su punto habitual de trabajo.
La continuidad de la feria de los viernes dependerá de cómo evolucione la situación y de las posibilidades de mantener la actividad en la sede. Para los feriantes, el desafío inmediato es recuperar ingresos en un contexto económico complejo, mientras esperan una solución que les permita volver a contar con un espacio de comercialización más estable.