Los últimos acontecimientos que se han suscitado entorno a un posible acercamiento entre el presidente de Brasil, Jaír Bolsonaro, y el de Argentina, Alberto Fernández, no son nada halagüeños para las relaciones bilaterales entre ambas naciones. Los emisarios que han buscado promover, al menos, un efímero encuentro de los presidentes, no han tenido éxito hasta el momento y las actitudes de Fernández tampoco han ayudado mucho en este propósito. Pese a ello hay hechos que demuestran que Bolsonaro sí estaría interesado en el acercamiento, demostrado por haber intercedido ante el presidente de EEUU, Donald Trump, por la deuda de Argentina ante el FMI y la reunión que mantuvo con el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, a quien le manifestó que pronto podría haber novedades del encuentro. Hay que tener en cuenta que Massa no se mueve al margen de la Casa Rosada, por lo que los dichos de Bolsonaro tienen un objetivo concreto.


Todo indica que de no mediar otra circunstancia, la reunión podría concretarse el 2 de julio próximo, durante la cumbre del Mercosur en Paraguay. 


Las gestiones del canciller Felipe Solá, quien se reunió hace un par de semanas con Bolsonaro en Brasil, hicieron pensar que el encuentro de los mandatarios estaba cerca. La posibilidad de una fugaz reunión durante los actos de asunción del presidente de Uruguay, Luís Lacalle Pou, acordada oportunamente no se cumplió, por un lado, por coincidir con la ceremonia de apertura de sesiones del Congreso Nacional, y por otro porque Fernández prefirió ese mismo día concurrir a un partido de fútbol en vez de la cena de gala en la que se podría haber dado un primer acercamiento. Por otra parte están las reuniones que Massa mantuvo con su par de la Cámara de Diputados de Brasil, Rodrigo Maia, y con el Titular del Supremo Tribunal de ese país, José Antonio Días Toffoli, ambos enfrentados políticamente con Bolsonaro. Estos encuentro fueron previos al que mantuvo con el mandatario por lo que la situación ha mejorado sensiblemente, a pesar de que Fernández no se da por aludido de estos acercamientos.


Las diferencias de Fernández con Bolsonaro vienen desde la campaña electoral, por su apoyo al expresidente Mauricio Macri y su posición respecto al cambio climático, la decisión de avanzar con el acuerdo Mercosur-Unión Europea y la flexibilización del propio Mercosur.


Es necesario superar estas antagonías en busca de alcanzar lazos de integración con la mayor economía de América del Sur, en momentos que el país necesita fortalecer las relaciones bilaterales con los socios más poderosos de la región.