El canciller paraguayo ha confirmado un cambio de rumbo en el proceso de integración política del Mercosur, al suspender la elección directa de los parlamentarios que representan a las naciones integrantes del bloque. Según Luis Alberto Castiglioni, no existe una "real urgencia'' para darle mayores competencias al Parlasur y la necesidad de obtener un ahorro sustancial en el proceso político iniciado en 1991.


Tampoco hay urgencia por abordar la modificación del sistema representativo para dotarlo de mayores competencias, de manera que se detiene el proceso de adoptar la elección directa de parlamentarios, cuya fecha límite se fijó en el 31 de diciembre de 2020, según lo acordado hace cinco años.


La realidad es que ni siquiera existe un proyecto para refundar el Parlasur con funciones específicas y todo está parado desde que asumieron nuevas autoridades en los países miembros. Incluso el ultraderechista brasileño Jair Bolsonaro criticó duramente a este órgano con decisiones no vinculantes, porque implicaría la cesión de competencias nacionales a un parlamento supranacional y, por ello, la pérdida de soberanía nacional.


La idea inicial de congelar el Parlasur fue de Mauricio Macri y aceptada por sus pares de Uruguay, Brasil y Paraguay, de manera que sean los diputados o senadores de los congresos nacionales quienes tengan competencia en el grupo regional. Además, evitar un gasto inútil en los comicios generales donde se deben elegir al cuerpo regional. 


En nuestro caso se plantea una complicación ya que se debe derogar o modificar la ley 27.120 que ordena que junto con los cargos ejecutivos y legislativos nacionales y provinciales, se eligen los parlamentarios del mercado común. Y hasta ahora no se conoce un proyecto al respecto ni una iniciativa del Congreso en ese sentido. El ahorro sería de más de 400 millones de pesos.


Vale aclarar que por ahora los representantes argentinos no le ocasionan ningún gasto al Estado, aún cuando viajan una vez por mes a las reuniones en la sede de Montevideo sin viáticos, dieta o alojamiento, pero ya hay opiniones políticas en contrario para exigir una cobertura económica acorde a las investiduras, a partir de la próxima elección.


El constitucionalista Daniel Sabsay ha sintetizado al Palasur con estas palabras: "es un gasto inútil que premia a un grupo de políticos con una beca''.