La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), un organismo creado en 1991 para administrar las prestaciones y los servicios de la previsión social, no sólo está encargada de manejar las jubilaciones y pensiones de los argentinos, sino que también ofrece toda una serie de ayudas para beneficio de la población.


Entre las asistencias que otorga se encuentra el pago de las asignaciones familiares a empleados, desocupados, jubilados, pensionados y monotributistas.


Otra prestación es la Asignación Universal por Hijo, una suma fija mensual destinada a grupos familiares que no perciben ninguna ayuda contributiva, a los trabajadores no registrados que cobran un ingreso menor al salario mínimo vital y móvil y al personal del servicio doméstico.


Entre las ayudas puestas en marcha por la actual administración de gobierno se encuentra la Pensión Universal para el Adulto Mayor, para mayores de 65 años que no cuentan con ningún beneficio. Además de la cobertura de los servicios del PAMI, les permite acceder a una asistencia mensual equivalente al 80% de la jubilación mínima.


Con muy buen criterio, también el Gobierno nacional amplió los créditos Argenta, destinados a beneficiarios que hoy no tienen acceso al financiamiento y que generalmente toman dinero de prestamistas no formales, lo que les encarece con creces el pedido solicitado.


Entre la serie de ayudas también cabe mencionar las becas Progresar para jóvenes de entre 18 y 24 años que cursan estudios en instituciones habilitadas, y los créditos hipotecarios Procrear para la adquisición de viviendas familiares.


La Anses también está encargada de administrar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, un resguardo para garantizar el pago de las prestaciones previsionales en caso de contingencias.


Una deuda pendiente cumplida con los jubilados ha sido la llamada reparación histórica, un reajuste de los haberes que se puso en marcha para dar fin a una larga historia plagada de juicios previsionales.


A las ayudas del organismo nacional se suman en San Juan los créditos para el sector productivo para adquirir capital de trabajo o bienes de inversión, con amplios plazos para su devolución y tasas subsidiadas. Y en el sector social la entrega gratuita desde audífonos, anteojos y artículos de ortopedia hasta ayudas para atención médica y cirugía, sin dejar de mencionar los operativos de abordaje territorial para atender las necesidades de la población.