Otra vez la ciudadanía argentina ha sido convocada en el día de hoy para ir a participar en democracia por medio del voto. Se trata de cumplir con la obligación cívica de las PASO, es decir las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias.


Son primarias porque se eligen los candidatos que se presentarán para las elecciones nacionales en el mes de octubre. Abiertas porque los ciudadanos pueden votar a los candidatos del partido político o las alianzas que deseen, sin estar afiliados a alguno. Simultáneas, porque todas las fuerzas se presentan el mismo día. Y obligatorias porque es un deber cívico emitir el sufragio.


En el caso de San Juan el próximo 22 de octubre los sanjuaninos vamos a elegir tres candidatos a diputados nacionales e igual número de representantes ante el Senado de la Nación.


En la mayoría de los sistemas electorales modernos se practican las elecciones primarias o internas para designar a los postulantes a los puestos de elección popular. Esta modalidad de selección se ha impuesto por ser la más democrática y en la que se garantiza la participación ciudadana, en algunos casos, como el sistema argentino, de manera abierta a todo el conjunto social, porque no es necesario estar afiliado a una fuerza para votar por un candidato.


Con este sistema el mecanismo resulta más legítimo que la nominación en asambleas o con el dedo del jefe político. La ciudadanía reclamó en su momento y les exigió a las organizaciones políticas que se convirtieran en verdaderos mecanismos legítimos de representación de los intereses colectivos. Y las primarias son una respuesta a ese planteo.


El de hoy es un paso muy importante porque delegaremos nuestra representación en aquellos representantes a los cuales vamos a elegir. Los legisladores que resulten electos después estarán a cargo de la sanción de las leyes que inciden en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, deberán entender en cuestiones que tanto preocupan a la ciudadanía como la educación, el problema de las drogas y la inseguridad. Y es el voto de los ciudadanos el que coloca a estos representantes en el lugar de la toma de esas decisiones, que es el Parlamento argentino, un sitio de debate para la sanción de las leyes que rigen la vida de nuestra comunidad y que hay obligación de respetar.


El compromiso ciudadano debe ser concurrir a las urnas para no desentendernos de la realidad y cumplir con la obligación que nos impone el deber como argentinos.


De nuestra participación responsable en este nuevo compromiso electoral dependerá el futuro del país.