Mantener el calzado impecable puede parecer un desafío imposible, pero lavar zapatillas de lona a mano es la solución ideal para prolongar su vida útil. Con este truco casero que es furor en las redes, vas a eliminar la suciedad más difícil sin dañar la tela ni desteñir tus colores favoritos.
¿Amarillas o con manchas? Cómo limpiar zapatillas de lona a mano y dejarlas nuevas
Descubrí cómo limpiar las zapatillas de lona en casa usando ingredientes caseros y evitando las odiadas aureolas amarillas.
El calzado de lona es un básico indispensable de cualquier placard, especialmente para combinar con jeans bootcut, balloon o clásicos de piqué durante los días templados. Sin embargo, su mayor desventaja es lo rápido que absorben la suciedad. En Argentina, el furor por lucirlas impecables es tal que incluso se multiplican emprendimientos dedicados exclusivamente al lavado de zapatillas a mano profesional, como el conocido caso de una joven zapalina que se volvió viral.
Si no querés gastar de más y preferís resolverlo en tu hogar, acá te dejamos el método definitivo para recuperar tus zapatillas favoritas sin usar el lavarropas, que suele despegar las suelas.
Guía paso a paso: cómo limpiar zapatillas de lona en casa
Para lograr un resultado profesional y evitar que queden con esas feas aureolas amarillas cuando se secan, necesitás tener a mano elementos muy simples: agua tibia, bicarbonato de sodio, vinagre blanco de alcohol, jabón neutro de lavandería (tipo pan) y un cepillo de dientes viejo.
- Retirá cordones y plantillas: Lavar estas piezas por separado es clave. Dejalas en remojo con agua tibia y un chorrito de jabón líquido para sacarles la suciedad más profunda.
- Cepillado en seco: Antes de mojar la tela, usá un cepillo de cerdas suaves para quitar el polvo y la tierra superficial. Si las mojás directamente, el polvo se convertirá en barro y penetrará más en las fibras.
- La pasta milagrosa: Mezclá una cucharada de bicarbonato de sodio con una cucharada de vinagre blanco de alcohol hasta formar una pasta efervescente. Frotá esta preparación sobre las manchas rebeldes con el cepillo de dientes haciendo movimientos circulares.
- Lavado general: Sumergí las zapatillas en agua tibia con jabón neutro y frotá suavemente toda la superficie de lona. Evitá usar lavandina, ya que debilita el tejido y suele dejar manchas amarillentas irreversibles.
- El truco del papel (Clave): Para evitar las manchas amarillas durante el secado, envolvé las zapatillas húmedas con papel de cocina blanco (como si las momificaras). El papel absorberá los restos de humedad y de jabón, reteniendo las aureolas en él y no en la lona de la zapatilla.