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BROMA DE MAL GUSTO

Dejó una víscera en una conservadora en Aeroparque para hacer una broma y terminó procesado

El insólito episodio generó un importante operativo de seguridad luego de que hallaran la caja abandonada con una víscera y un mensaje relacionado con un supuesto secuestro. El hombre quedó en libertad, pero la Justicia le impuso un embargo de $8 millones.

Por Redacción Diario de Cuyo 1 de septiembre de 2026 - 14:02

Lo que para un hombre de 46 años pretendía ser una broma para una amiga terminó provocando un operativo de seguridad en el Aeroparque Jorge Newbery, una investigación federal y una causa judicial. El protagonista dejó una conservadora con un riñón animal sobre un cantero y un mensaje que simulaba una situación de secuestro.

El episodio ocurrió el 19 de agosto, cuando unos taxistas advirtieron la presencia de una conservadora abandonada en el sector de Arribos Nacionales. El recipiente, utilizado habitualmente para transportar elementos que necesitan conservar la cadena de frío, tenía una inscripción en marcador negro y una cinta con la palabra “Frágil”.

El mensaje hacía referencia a Migraciones, un supuesto secuestro y una abogada de Bariloche, lo que generó preocupación y llevó a las autoridades a activar un protocolo de seguridad ante la posibilidad de que se tratara de un elemento peligroso.

Al lugar acudieron efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, especialistas en explosivos, bomberos y personal sanitario. Finalmente, la inspección descartó la presencia de explosivos, pero encontró en el interior de la conservadora una víscera colocada sobre hielo.

En un primer momento no estaba claro si se trataba de un órgano humano. Sin embargo, los peritajes determinaron que era un riñón de origen animal.

Las cámaras revelaron quién había dejado la conservadora

La investigación avanzó a partir de las cámaras de seguridad del aeropuerto. Las imágenes permitieron reconstruir el recorrido del sospechoso y determinar que había llegado hasta el lugar en una Fiat Fiorino blanca, llevando la conservadora.

Según la investigación, el hombre dejó la caja sobre un cantero, grabó un video con su teléfono y posteriormente se retiró del lugar. La conservadora permaneció allí durante varias horas hasta que fue advertida por trabajadores y transeúntes.

El acusado fue identificado como Pablo Daniel Fagni, un comerciante de 46 años. Al declarar ante la Justicia, reconoció haber comprado el riñón y haberlo colocado dentro de la conservadora. Explicó que su intención era hacerle una broma a una amiga, con quien había mantenido conversaciones relacionadas con un viaje que ella había realizado a República Dominicana.

Según su versión, eligió un riñón animal porque consideró que su aspecto podía servir para la puesta en escena y buscó darle mayor credibilidad a la broma utilizando el aeropuerto como escenario.

La broma terminó con una causa judicial

Lo que había sido pensado como una sorpresa terminó teniendo consecuencias judiciales. El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi procesó a Fagni por intimidación pública, un delito que contempla penas de entre dos y seis años de prisión.

Sin embargo, el magistrado ordenó que continuara en libertad y dispuso un embargo de $8 millones sobre sus bienes. Entre los elementos considerados para esa decisión estuvieron el reconocimiento de los hechos, su colaboración con la investigación, la ausencia de antecedentes condenatorios y la existencia de un domicilio comprobado.

Así, una broma que buscaba sorprender a una conocida terminó movilizando a policías, bomberos y especialistas en explosivos en uno de los principales aeropuertos porteños y derivó en una causa que todavía continúa.

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