Comprar una pintura de primera marca, elegir el color soñado y pasar el rodillo con entusiasmo puede terminar en decepción si a los pocos meses la capa fresca comienza a descascararse o a levantarse como si fuera una cáscara. El error no suele estar en la calidad de la pintura, sino en haber saltado la etapa crítica de preparación de la superficie. El uso del fijador sellador e imprimación es el secreto de la durabilidad.
El paso previo a pintar que todos saltan y que hace que la pintura se salte
Lijar y aplicar fijador o imprimación es la única garantía para que el látex se adhiera de forma definitiva y no se descascare.
Por qué la pared necesita fijador antes del látex
Las paredes viejas, las superficies recién enduidas o los paños de yeso presentan una superficie tiza y altamente porosa. Si aplicás el látex directo, la pared absorberá el agua de la pintura como una esponja, impidiendo que la resina se adhiera. El fijador sellador penetra los poros, consolida las partes flojas y homogeneiza la absorción.
Los 3 pasos obligatorios antes de mojar el rodillo
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Lijado y limpieza de polvo: pasá una lija fina para eliminar asperezas y retiré todo el polvillo volante con un paño húmedo. No se puede pintar sobre polvo.
Tratamiento de manchas: si hay manchas de humedad viejas, hollín o humo, aplícales una capa de pintura sintética mate o sellador al agua especial; de lo contrario, la mancha atravesará las capas de látex nuevo.
Aplicación de fijador: aplicá una mano de fijador sellador diluido adecuadamente (no debe quedar brillante ni plastificado). Una vez seco, la pared estará lista para recibir la pintura de color.