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Flores amarillas

Flores amarillas este 21 de septiembre: por qué se regalan y cómo nació la tradición

El gesto volvió a llenar las calles y las redes en el Día de la Primavera. Su origen combina una histórica ficción argentina, una canción y el fenómeno viral de las nuevas generaciones.

Por Redacción Diario de Cuyo 21 de septiembre de 2026 - 10:33

Ramos de girasoles, margaritas, rosas y todo tipo de flores teñidas de amarillo vuelven a convertirse este 21 de septiembre en protagonistas. En parejas, entre amigos o dentro de las familias, el regalo se instaló como uno de los gestos más reconocibles del Día de la Primavera en Argentina y, con el impulso de las redes sociales, terminó extendiéndose también a otros países de América Latina.

Pero la costumbre no nació como una celebración oficial ni tiene detrás una tradición centenaria. Su explicación está mucho más cerca de la cultura pop argentina: Floricienta, la ficción juvenil creada por Cris Morena y estrenada en 2004, fue la que convirtió a las flores amarillas en una imagen asociada con el amor, la ilusión y el deseo de recibir una demostración especial de una persona querida.

Floricienta, el origen de las flores amarillas

La referencia central está en “Flores Amarillas”, una de las canciones que formó parte del universo de Floricienta. En la historia protagonizada por Florencia Bertotti, recibir un ramo de ese color aparece vinculado al sueño romántico de la protagonista y a la expectativa de que ese amor esperado finalmente se concrete. La enorme popularidad que alcanzó la tira hizo que esa imagen quedara instalada entre quienes crecieron viendo la producción.

Durante años permaneció principalmente como una referencia generacional, pero las redes sociales terminaron dándole una segunda vida. Videos en TikTok, Instagram y otras plataformas recuperaron la canción y comenzaron a mostrar entregas de ramos cada septiembre. Así, miles de usuarios comenzaron a trasladar a la vida real aquella escena imaginada en la ficción y el fenómeno llegó incluso a jóvenes que nunca habían visto la novela original.

El 21 de septiembre terminó siendo la fecha elegida en Argentina porque coincide culturalmente con el Día de la Primavera y el Día del Estudiante, jornadas históricamente asociadas con encuentros, festejos al aire libre y flores. Esa combinación entre una fecha ya instalada, la nostalgia por Floricienta y la viralización digital terminó consolidando la costumbre actual.

Qué significa regalar flores amarillas

Aunque la raíz de la tendencia es romántica, con el paso del tiempo su significado se amplió. Las flores amarillas comenzaron a relacionarse con amor, cariño, amistad, alegría, ilusión y nuevos comienzos, por lo que actualmente no es necesario estar en pareja para sumarse a la tradición. También pueden regalarse a un amigo, un familiar o cualquier persona con la que se quiera tener un gesto especial.

Tampoco existe una flor determinada que deba utilizarse. Girasoles, rosas, margaritas, tulipanes, gerberas o crisantemos pueden formar parte del ramo: lo que identifica a la tendencia es el amarillo. Del mismo modo, no existe ninguna obligación ni celebración oficial que establezca que deban entregarse cada 21 de septiembre; se trata de una tradición cultural que encontró en las redes el espacio perfecto para multiplicarse.

Más de dos décadas después del estreno de Floricienta, aquella fantasía romántica terminó saliendo de la pantalla. Cada primavera, las imágenes de ramos vuelven a circular y renuevan una costumbre que une televisión, música, nostalgia y redes sociales. Y por eso, otra vez este 21 de septiembre, el amarillo vuelve a ser uno de los colores del día.

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