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Tragedia en Turquía: murió tras saltar de cabeza al mar desde un muelle

El sector tenía apenas 50 centímetros de profundidad y había carteles que advertían que estaba prohibido zambullirse. El momento quedó registrado por cámaras de seguridad.

Por Redacción Diario de Cuyo 6 de septiembre de 2026 - 12:50

Unas vacaciones familiares terminaron en tragedia en Turquía, donde un hombre de 39 años murió luego de lanzarse de cabeza al mar desde el muelle de un hotel y golpear contra el fondo, que tenía una profundidad de apenas 50 centímetros.

La víctima fue identificada como Arif Erman, quien se encontraba junto a su esposa y sus tres hijos en un hotel ubicado en Konakli, en la ciudad de Alanya, provincia de Antalya. El accidente ocurrió el viernes alrededor de las 15. Según medios locales, Erman se acercó al borde del muelle, observó el agua durante unos segundos y luego retrocedió para tomar carrera. Poco después, saltó por encima de la protección y se arrojó de cabeza.

El impacto no se alcanza a ver en las imágenes de las cámaras de seguridad, pero el registro muestra el escaso movimiento que generó el agua tras la caída. El hombre sufrió una grave lesión cervical como consecuencia del golpe.

Había carteles que advertían sobre el peligro

Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores fue que el lugar contaba con señalización que advertía sobre la poca profundidad del agua y prohibía expresamente arrojarse desde el muelle.

Además, había cuerdas de protección colocadas para impedir que los huéspedes pudieran lanzarse directamente al mar. Pese a esas advertencias, Erman tomó impulso y realizó el salto mientras otros turistas se encontraban en la zona.

Tras el impacto, varias personas se acercaron para intentar auxiliarlo. Un socorrista ingresó al agua y colaboró en el rescate del hombre, que fue trasladado de urgencia a un hospital. Erman quedó internado en terapia intensiva, pero murió posteriormente debido a la gravedad de las heridas.

Era padre de tres hijos

Erman tenía 39 años, estaba casado y era padre de tres hijos. Según medios turcos, vivía en Akçay, en Sapanca, y trabajaba en una fábrica de neumáticos. Su familia informó que los restos serán trasladados a esa localidad para su sepultura.

El accidente quedó registrado por las cámaras de seguridad del hotel y las imágenes comenzaron a circular en redes sociales, donde generaron conmoción por la secuencia previa al salto y por las advertencias que había en el sector.

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