La familia Cheng estaba en una conocida tienda cuando el enorme muñeco cayó al suelo y se rompió en pedazos. Por su parte, los responsables del establecimiento culparon a uno de los dos hijos del matrimonio, un niño de cinco años, según informó el diario digital Hong Kong Free Press.

El incidente ocurrió el último sábado. El niño se apoyó levemente de espaldas en el muñeco, que perdió su estabilidad y cayó hacia el suelo.

La empresa propietaria de la juguetería indicó que el "teletubby" gigante estaba expuesto en ese mismo lugar desde noviembre y que no había representado un "estorbo para los clientes", aunque reconoce que aprenderán de la experiencia "para prevenir que se repita este tipo de accidente".

El padre pagó lo roto, pero sostuvo que el accidente no fue culpa de su hijo y ahora reclama a la juguetería la devolución del dinero.