Tal vez inspirados en los elencos teatrales que lograron abrirse un espacio en San Juan o -en el mismo rubro- en grupos de folclore o español que transitaron ese camino; bailarines locales decidieron reunir sueños y esfuerzos, y echaron a rodar sus propias compañías independientes de danza contemporánea. No fue fácil (ni lo es aún, porque no reciben ayuda económica), pero apuestan para que también otros que salen de las muchas academias de la provincia, puedan hacer lo que aman: bailar de manera profesional, sin que la función anual del instituto o el colectivo sean las únicas opciones.

Reconocidos por la Asociación Sanjuanina de Profesionales de la Danza (A.SA.P.DA, a la que también pertenece Tribu Tribalash, de danza tribal), Riveros-Luna y Le Corps son las dos que trabajan hoy de manera sostenida, subiendo a escena de forma regular y participando de distintos eventos.

La del matrimonio Javier Riveros y Natalia Luna dio el puntapié en el 2006. "Existía la necesidad. Investigamos cómo se movía una compañía, esto de que hay un dueño que costea los gastos, por ejemplo, y largamos. Ahorramos y cuando juntamos el dinero, hacemos la obra. Los bailarines se quedan con un porcentaje de las entradas. No es mucho, pero es una manera de remunerar el esfuerzo", cuenta Riveros, para quien fue determinante el consejo que recibieron del famoso coreógrafo Ricky Pashkus: "Hagan su Buenos Aires en San Juan".

"Soy sanjuanina, pero estuve mucho tiempo en Buenos Aires y Chile. Ahí se me abrió la cabeza. Si funcionan en otros lados, por qué no en San Juan", pensó Deborah Lasko, ex Riveros-Luna y que creó Le Corps en 2009, donde por ahora todo lo que ingresa se reinvierte en puestas y perfeccionamiento (días atrás viajaron al estudio de Julio Bocca).

Ambos coinciden en que la Fiesta del Sol le dio mucho impulso a los bailarines, "que estábamos un poco olvidados". Y también en que hay que alentar la formación de nuevos grupos y de público para la danza independiente. Y si bien aún no pueden vivir de lo que aman y se sostienen dando clases, siguen abriendo camino. Porque saben que para llegar lejos siempre hay que dar el primer paso.