Hace 40 años, los Sex Pistols daban su último concierto en San Francisco, en medio de una accidentada gira que marcó no sólo la desintegración final de la banda más importante del punk, sino que además representó el cierre de una era de mayor esplendor del género que había nacido para romper con los cánones establecidos en la música y que, presa de aquellas cosas que combatía, debía reformularse para seguir existiendo.


El conjunto fue concebido en Londres en 1975. La formación original era con el vocalista Johnny Rotten, el guitarrista Steve Jones, el batería Paul Cook y el bajista Glen Matlock. Matlock fue reemplazado por Sid Vicious a principios de 1977. Con el empresario Malcolm McLaren como mánager, la banda protagonizó diversos escándalos que la convirtieron en centro de atención de la opinión pública británica, esto gracias a sus letras con fuertes contenidos satíricos. Sus conciertos frecuentemente se topaban con dificultades con los organizadores y las autoridades y sus apariciones públicas a menudo acababan en caos.


Después de haber promulgado su único álbum discográfico, el conocido 'Never mind the bullock', hubo un desgaste artístico y creativo que llegó a un quiebre irreparable. Además, pesaba sobre el cuarteto, un repudio generalizado por parte de la opinión pública, que consideraba a la banda como un verdadero peligro social, cuya crítica procedía principalmente de los medios de comunicación, el gobierno británico (sus canciones eran muy duras contra la tradición monárquica inglesa) y el mainstream cultural de la época.


Jóvenes hijos de las clases obreras que apenas podían acceder a instrumentos y una educación musical, veían en el punk un lenguaje que les permitía trascender. La banda hizo su último concierto el 14 de enero de 1978, en el Winterland Ballroom de San Francisco. Rotten, decepcionado y molesto, terminó con los bises al decir: 'tendrán una canción y solo una porque soy un bastardo'. Esa canción fue una versión de No Fun de The Stooges. Se detuvo en la mitad y lanzó al aire: '¿Para qué sigo con esto? y el vocalista terminó de rodillas delante de todos: '¿Sintieron que los estafaron? Buenas noches', tiró el micrófono y abandonó el escenario'. El 17 de enero, la banda se separó. El problemático, tour lleno de obstáculos, contratiempos y cancelaciones, hacían crecer la mala reputación. Sid Vicious, su máximo intérprete, poseía una personalidad destructiva que generó todo tipo de escándalos. Su adicción a la heroína, (ocasionándole la muerte), el asesinato de su novia Nancy Spunger, los conflictos internos entre Rotten y McLaren, terminaron de sepultar definitivamente al grupo.


Paradójicamente, el único disco editado es considerado hasta como uno de los más influyentes en la historia del rock.