Autor de conocidísimas baladas, ganador de más de una decena de premios internacionales, número uno en las listas de Billboard y con álbumes que llegaron a ser disco de oro y platino por ventas. Luis Fonsi hace tiempo que tiene un lugar destacado en la música latinoamericana pero es con su hit Despacito que terminó de expandir su carrera. El puertoriqueño llega hoy a San Juan para actuar en el escenario principal de la Fiesta Nacional del Sol y sus fanáticas cuentan los minutos.


"Sé lo importante que este show, he visto la promoción que se ha hecho y el apoyo que a brindado el público, gente esperando para comprar las entradas. Vamos, que no es un show más en la vida, es algo un poco diferente. Al igual que el público se emociona, yo me emociono. Tengo mucha ansiedad y muchas ganas de poder presentarme sobre ese escenario" dijo el artista a DIARIO DE CUYO en una charla telefónica antes de arriba a esta tierra.



-Cuando empezaste en 1998, ¿te imaginaste alguna vez que conseguirías lo que conseguiste?
-De niño uno sueña con tener, más que premios o discos de oro, simplemente con tener éxito, hacer música, poder cantar, tener un público que te apoye, que cante tus canciones. Ese fue mi sueño siempre. Yo tuve mucha suerte de que a temprana edad sabía lo que quería hacer, eso es una bendición. Yo lo tenía muy claro y me preparé para eso; tuve el apoyo de mi familia que me ayudó a prepararme con clases de guitarra, de piano, canto, estudié música... mi vida fue una preparación para esto.Pero aunque te prepares no sabes si a la gente le va a gustar lo que haces o no. Entonces, llevo 21 años haciendo música, canciones, giras y todavía uno siente ese cosquilleo, esos nervios, esas inseguridades, que sentía en el primer disco; porque nada está escrito y en ningún momento lo doy por hecho, no me relajo pensando que ya lo logré todo. Yo sigo teniendo ese mismo hambre y esas ganas cada vez que hago un nuevo disco o lanzo una nueva canción; sigo teniendo esa magia, sintiendo esa misma emoción que cuando lancé mi primer disco. Así que por supuesto que no me lo imaginé, no pensé más allá de querer hacer buena música y que la gente se conecte con ella. 


-Hiciste muchos dúos, ¿Con quién te gustaría cantar que no lo hayas hecho?
-Muchísima gente, yo soy fanático de la música y de las colaboraciones. Los últimos tres o cuatro años hemos visto cómo las colaboraciones se han vuelto comunes en nuestro género, casi es raro que no las hagas. He tenido la bendición de colaborar con gente muy importante, diferentes idiomas, generaciones y géneros y quiero seguir agrandando esa lista con gente que admiro. La mayoría de las colaboraciones, casi todas, han surgido porque la canción me pide la colaboración. Cuando la escribo, digo en esta canción me hace falta una voz como la de fulano o fulana. Ese orden siempre me ha funcionado, hace que sea más natural, no tanto marketing sino más música. 


-Y de los que admirás, ¿con quién ?
Tengo un gusto amplio. Mi sueño sería cantar con Stevie Wonder, pero a la vez también si hay un artista nuevo con quien siento una conexión y pienso que sería chévere la colaboración, eso también tiene un valor. Grabar con Juan Luis Guerra fue una de las más especiales que hice porque siempre fue mi maestro; grabar con Juan Gabriel, que en paz descanse, fue algo muy importante. En este último disco hay colaboraciones muy importantes, como Daddy Yankee, Demi Lobato, Karol G, Ozuna. 


-¿Despacito fue un gran antes y después en tu carrera?
-Por supuesto, sería un hipócrita si digo que no. Es una canción que marcó un antes y un después en mi carrera y humildemente te digo, en la música latina, porque fue la primera canción que logró cosas que ninguna otra canción en español había logrado. No me llevo yo todo el crédito, creo que hay un equipo de gente que logró esto, como Daddy Yankee, Justin Bieber que hizo el remix... 


-¿Cuál fue la clave para que fuera un hit mundial?
-El día que lo encuentres, me la pasas (risas). No hay clave, porque en este negocio no hay claves. Es una ecuación de muchas cosas, la más importante siempre será tener una buena canción, con un buen featuring, un buen momento, los artistas correctos, en el momento perfecto, cuando alienes todas esas cosas, pasan cosas así. Esa es la única manera que tengo para explicartelo, porque hay buenas canciones que no crecen tanto. Aquí pasó algo, fue un fenómeno, la gente se conectó con la canción, con la melodía, con el ritmo, con el video... no sé, no sé y no quiero saber. No quiero analizarlo mucho porque esa es la magia de la música: al final del día es una canción que escribí en mi guitarra, en la misma que escribo todas las canciones, no usé ingredientes diferentes, usé la misma emoción, la misma honestidad que uso para otros temas, sólo que ahora Papa Dios puso la mano sobre esa canción y dijo "bueno, vamos a hacer historia'. 


-Seguiste las versiones que se hicieron? Te divertía?
-Muchísimo. Esta mañana abrí dos versiones nuevas, porque ahora también la usan para algún problema político en algún país. Diariamente recibo nuevas versiones, eso me regala una sonrisa, porque están usando esa melodía que ya está engranada en la mente de la gente de cualquier lugar del mundo y la adaptan a su vida y eso es un halago. Sea algo serio, una comedia, para el deporte, lo que sea, de cualquier manera es una celebración de esa melodía y lo tomo con mucha alegría. 


-Algunos critican el lenguaje del reggaetón, ¿qué opinás?
-Yo no me considero un reggaetonero, me considero un cantante pop con influencia del reggaeton, que me gusta mucho. Hay artistas que son más crudos en sus letras que otros, pero creo que no es justo achacarlo a un género. Sí hay artistas que tienen un vocabulario fuerte, que tienen una manera de escribir mucho más agresiva, yo no los critico. Así como existen películas que son fuertes para ver, también hay películas de niños y de acción... uno tiene que saber qué ver, en momento y con quién. Hay canciones que tienen un idioma más agresivo, hay un público para eso, que lo disfruta, así es el arte. Yo creo que tiene que haber libertad de expresión. Te lo digo desde el punto de vista del que escucha, ahora, como cantante y como intérprete no uso ese vocabulario, porque no me siento cómodo expresándome de ese modo. Tengo amigos artistas que sí tienen canciones muy fuertes, bueno, no se las pongo a mis hijos. Lo que sí no me gusta es cuando entran en el mundo muy machista. Ahí no me identifico, al revés, mi música es para hablar del amor, de la mujer y sí tengo canciones que tienen letras sensuales, con picardía, porque está chébere eso. Esa sensualidad es parte de mi vocabulario, pero yo nunca, nunca, nunca, jamás en la vida le faltaría el respeto a una mujer. Al revés, yo estoy aquí para celebrar a la mujer. Eso yo lo tengo claro, no importa qué ritmo haga. 

EL DATO

  • Luis Fonsi. Hoy en la FNS. Entradas: $350, 500,700, 1000 y 1600. Tribunas: Con entrada de la feria $100. En venta en Teatro del Bicentenario y www.autoentrada.com