En agosto pasado Juanse emitió un comunicado en el que anunciaba el fin -tras 20 años juntos- de Los Ratones Paranoicos, la banda que impuso y difundió el estilo Stone en la Argentina y que sobrevivió a varias crisis y excesos. Pero el triste desenlace (al menos para sus fans) no llegó solo. Juanse decidió dar vuelta la página y lanzar el disco solista Baldíos Lunares, un disco que lo muestra rockeando más motivado y contento, saliéndose de la horma Stone y hasta usando tonos de voz diferentes a los típicos ratoneros. Pero además dio el gusto de convoca a Bocon Frascino a tocar la guitarra en una canción y a Diego Arnedo a que pusiera el bajo en otro, además de grabar una versión funky siglo XXI de "Gabinetes espaciales", un lado B de Almendra.

"El público sólo conoce aspectos míos muy Ratones, pero acá quise hacer las cosas más libremente. Ya no me siento el frontman de una banda sino el integrante de un proyecto solista", describió el autor, guitarrista y cantante, quien especificó que "hay un concepto de banda pero no hay una banda formada para grabar el álbum, sino que como resultado final de cada canción hay una banda que suena en cada una de ellas. Además quise hacerles arreglos de coros, bronces, cuerdas, queríamos vestir bien las canciones".

-¿Cuánto tiempo te tomaste para armar "Baldíos lunares"?

-Es un disco que tiene una preparación de dos años y medio. Terminamos de grabar el último disco de los Ratones y yo ya tenía mucho material acumulado como un ejercicio de la composición para tener una base con la que iniciar mi carrera solista.

-¿Cómo llegaste a incluir un cover de "Gabinetes espaciales" de Almendra?

-Esa canción la tenía en un vinilo, me compré el doble de Almendra cuando tenia 10 años, en el año 72, y me costó mucha plata comprarme ese disco. Pero hacer la versión partí de otro formato, ya que sobre la viola de Edelmiro (Molinari) tengo una admiración especial, entonces recordé la canción Cosmic Girl de Jamiroquai e imaginé la siguiente situación: "encerrar a la chica cósmica en un Gabinete espacial". Por eso suena ese funky disco tan moderno, tan british.

-¿Cuánto creés que los Ratones influenciaron a bandas argentinas?

-Iniciamos un estilo y hoy es una marca en muchas bandas que emergieron después que nosotros. El camino lo marcamos nosotros lo fuimos marcando. Ratones dejo mucho en lo musical.

-¿Por qué se dio la separación de Ratones?

-No es lindo desprenderse de cosas que uno ama, aunque acá no hubo cuestiones de ego, hay una separación de cosas y se dio, son cosas de la vida. No es que me pelee con Sarco, Roy o Pablo, es un orden natural, tarde o temprano. Siempre se sienten ganas de empezar de cero. Ya no servía seguir trepado a esa enorme estructura que era Ratones, y había llegado el momento de probar con otras cosas porque se desgastaron las ideas.

-¿Y cómo te sentís?

- Siento que vuelvo a sentir el aire fresco, a tocar el suelo. Quiero hacer las cosas que el destino me fija para realizar, no quería sentir dolor por no haber tomado la decisión de separar la banda y empezar un camino solista. No quería sentir dolor por no haber tomado la decisión de dejar Ratones.

-¿Cómo crees que sigue el camino?

-Estoy conforme con el disco, y ahora tenemos ganas de salir a tocarlo, hay mucha tensión por salir solo, en cambio antes no me importaba nada, ahora salgo a tocar sensibilizado, no le busco explicación, lo acepto. Me siento nervioso cuando empiezo a tocar. Además la idea es fundamentalmente dejar atrás una etapa.

-¿Qué etapa?

- Somos una generación que vivió toda la etapa de descontrol, y no me arrepiento de lo hecho, pero para mí ya es parte del pasado. Quiero caminar como me parece que corresponde. Hace rato que paré con toda la joda y el quilombo. Hay gente que no lo entiende porque uno funciona de otra manera. Ven que después de un show o de grabar me voy a dormir o a escuchar música a casa y no lo entienden. Yo ya hice mis experiencias, que ellos hagan la suya. Hay que tener conducta para seguir tranquilo. (Télam)