La apabullante historia de venganza de "Valientes" -encabezada por los galanes Luciano Castro, Gonzalo Heredia y Mariano Martínez- está llegando al final; y El Trece ya da manija al arribo de "Alguien que me quiera", la nueva propuesta encabezada por Del Boca-Laport que ocupará el competitivo primetime. "Alguien que me quiera" marca el regreso de Andrea del Boca a la pantalla chica, luego de tropezar en la conducción y en algunas novelas (ver aparte); y de Osvaldo Laport, tras el estoico "Son de Fierro" (2007). A diferencia del culebrón de intriga y poder que arrasó en 2009 y sigue adelante en 2010, esta tira pinta más por el lado del comedia costumbrista -símil Gasoleros (1998)- con diálogos muy barriales, disparatados romances y grandes giros de humor.
La sucesora de Valientes
En "Alguien que me quiera", la trama transcurre en el Mercado Comunitario Pineda, donde los desencuentros amorosos entre la panadera Rocío (Andrea del Boca) y el cafetero Rodolfo Rivera (Osvaldo Laport) serán el gancho perfecto -y obvio-. Ella acaba de escaparse de su torturante marido Gastón (Juan Palomino) -harta de su flagelado matrimonio- y él, es un ex presidiario injustamente condenado -pantriste total-, al que también desea la trepadora Katia (Viviana Saccone). Miguel Angel Rodríguez aportará su histrionismo y será Armando, el cuñado de Laport y verdulero del mercado -y el que cuidó de las hijas de Rodolfo, Bianca (Luisana Lopilato) y Lola (Calú Rivero), durante el tiempo que estuvo tras las rejas-.
En +Valientes+, en cambio, se delinea una historia de acérrima vindicta, en la cual los campesinos hermanos Sosa, Leonardo (Castro), Segundo (Martínez) y Enzo (Heredia), formulan un plan maestro para destruir al impío Laureano Gómez Acuña (Arnaldo +bah, bah, bah+ André) que llevó a la ruina a su padre Roque y le provocó hasta la muerte. Para ello, se camuflan como los hermanos Morales y tratan de cumplir su cometido en la piel de ¿engrasados? mecánicos -oh! casualidad justo al frente de la mansión Gómez Acuña-. Pero los múltiples romancetes incluidos -Kloosterboer no descansó y se despachó a dos del trío Sosa-, ponen en conflicto los sentimientos de los aguerridos muchachos y desvirtúan la lealtad de la premisa original.
Como viene la mano, "Alguien que me quiera" pareciera presentar un vaticinio prometedor, divertido, con actores consagrados y en horario estelar. El tiempo dirá si calentará la pantalla como Valientes -llegó a trepar los 30 puntos de rating y oscurecer a Tinelli-, si los malos serán tan odiables como Juana, si el atractivo del maduro Laport encantará a las féminas como lo hicieron los atléticos valientes o el veterano André o si la etérea Andrea del Boca, finalmente, encontrará "alguien que la quiera" -últimamente su gran estigma-.