Buenos Aires, 5 de agosto.- Capitán América fue uno de los superhéroes más populares en la época dorada del cómic de los años 40 y 50. Creado como un símbolo puramente patriótico, el personaje apareció por primera vez en “Captain America Comics #1” en marzo de 1941, y la portada ya dejaba clara la intención del personaje: en la imagen se veía al superhéroe propinándole un puñetazo a Adolf Hitler.
Mágica transformación
No era la primera vez que Hollywood se enfrentaba a este dilema. Recordemos en el año 2000 cuando el equipo completo de “Náufrago” se tomó un año de descanso para permitir a Tom Hanks que perdiera los más de 20 kilos que había aumentado y así convertirse en el convincente superviviente que todos vimos en la película.
Pero en esta ocasión, el equipo de "Capitán América" no podía abandonar el rodaje un año completo por varios motivos: el alto presupuesto invertido en el proyecto, que Steve Rogers es demasiado delgado y pequeño para la figura natural de Evans y porque una vez acabado el rodaje el actor debía continuar en la piel del superhéroe para la secuela “Los Vengadores”.
Por ello, en un principio optaron por la técnica que David Fincher utilizó en “El curioso caso de Benjamin Button” para rejuvenecer a Brad Pitt, y en “La red social” para duplicar a Armie Hammer como el gemelo de Tyler Winklevoss. La técnica consistía en colocar digitalmente la cabeza de Armie en el cuerpo del actor Josh Pence. Con esta opción en mente, el director contrató a un doble para reemplazar el cuerpo de Evans e hicieron una prueba en una escena donde Steve Rogers está acostado sobre una camilla. Pero rápidamente se dieron cuenta que la técnica no funcionaría. “Chris se mueve de una forma única, nadie se mueve como él”, explicaba Johnston a la agencia Reuters. “El doble no podía moverse como él. Aunque observó a Chris e intentó imitarlo, no era lo mismo”.
Y ASÍ APARECIÓ EL “REDUCIDO” STEVE ROGERS
A Chris Evans no le gustaba la idea de que otro actor pudiera interpretar los inicios del personaje. “El comienzo es crucial para que la audiencia conozca a Steve y no quería compartir esa parte de la actuación con otro actor”, declaraba Evans.
El director estuvo de acuerdo con él y decidieron probar una técnica de “reducción” física con ordenadores que básicamente eliminaban partes del físico de Evans en la pantalla. “Rodamos unas 250 secuencias de Chris y utilizamos tecnología digital para empequeñecerlo a lo que llamamos ‘el delgado Steve’”, explicaba Johnston.
Lo que hicieron fue tomar el físico de Chris Evans y reducir digitalmente la línea de su mandíbula, su esqueleto y reducir el tamaño de su espalda. Pero el siguiente problema apareció cuando descubrieron que al reducir al Evans real, se quedaban con un escenario con partes vacías por detrás. Por ello tuvieron que grabar las escenas sobre pantallas verdes para sobre-imponer el escenario detrás del fornido Chris Evans una vez que lo reducían a la versión de Steve Rogers.
Complicado, ¿no? El resultado, sin embargo, es muy impresionante como pueden comprobar aquellos que vean la peli en los cines.