La lluvia de la madrugada del viernes causó estragos ya conocidos. A pesar de todos los obstáculos logísticos, los factores climáticos y la reprogramación del recital, Maná por fin pudo brindar anoche el concierto esperado por miles de sanjuaninos.

El aguante que hizo la banda fue tal, que en un momento, el baterista Abraham Calleros, desplegó una Bandera argentina sobre su instrumento motivando el cariñoso aplauso del público como devolución. Hubo por cierto cierta inquietud por parte del público ante el cielo nublado y gris, que anunciaba otra posible tormenta. Pero los temores rápidamente quedaron atrás cuando a la hora señalada para dar comienzo al concierto del grupo mexicano estaba por cumplirse.

Diez minutos antes de lo estipulado (se había programado para la hora 21) Fernando Olvera dio inicio a la velada musical con el hit 'Manda una señal' y el auditorio expresó un enorme jubilo al verlos entrar al escenario y que por fin el espectáculo ya sea una realidad.

Eran miles de cámaras fotográficas alumbrando al cantante en plena acción. La franja femenina de espectadores coreó con alegría las letras de las canciones que una tras otra, los mexicanos ofrecían. La apertura fue notable, ya que la mayoría de los hits conocidos de los 90 como 'Oye mi amor' que puso contentos a la multitud que lentamente fue ocupando todo el campo.

Olvera saludó antes que nada a los fans: 'Los Maná no se fueron, se quedaron en su lugar. Y como en México se dice, no nos rajamos, la vamos a pasar de ¡reputísima madre! En estas lindas tierras argentinas que no conocíamos, son todos muy hospitalarios. Muchas gracias por recibirnos, así que les daremos todo el corazón que llevamos aquí adentro'.

La arenga del vocalista inspiró a todos para un grito acalorado de las chicas. 'Corazón espinado' fue otro clásico que sonó a continuación y sobre la marcha del espectáculo, comenzó a caer una llovizna, aunque no logró asustar, ya que nadie quiso moverse de su lugar.

La fiesta siguió con éxitos conocidos como 'La prisión', 'Labios compartidos' y '¿Dónde jugarán los niños?'. No pudo faltar 'Mariposa traicionera' y 'Eres mi religión', además de un acústico brillante para el tema 'Sólo huele a tristeza'. El encuentro tuvo varios climas y momentos románticos con 'El muelle de San Blas' y 'Rayando el sol'. El final fue explosivo, para la despedida, 'Clavado un bar'. La banda cumplió con lo pautado y dejó satisfechos a sus seguidores.

 

​​​Antes de tiempo

El show se inició diez minutos antes de lo pactado, pero todavía había gente haciendo cola y el ingreso fue muy demorado, mientras se escuchaba la primera canción del grupo. Muchos se fastidiaron por la situación.


Lo que dejó la lluvia

Después del temporal, el campo del estadio tenía aún varios sectores cubiertos por agua y barro. Los espectadores se las ingeniaron para evitar pisar y usaron sillas de las plateas para no tener que ensuciarse.

Agradecido por el aguante

Fernando Olvera manifestó su gratitud por la lealtad y la paciencia que mantuvo el público. Al despedirse del escenario dijo: 'Gracias por el amor y el perdón'.