Escribe Fray Luis Lenzi OP

 

J.S. Bach (1685-1750) es especialmente conocido por sus obras litúrgicas y por su producción "laica". Quizá tengan menos prensa sus obras "humorísticas". Tal vez por eso el nombre de la Cantata Puedan las ovejas pacer tranquilas BWV 208, pudiera sugerir a Jesús Buen Pastor. ¡Nada de eso! Para el cumpleaños del Príncipe Christian de Sajonia-Wessenfels, escribió una cantata para que ese pastor estuviera contento y dejara en paz a sus súbditos. Pero el pianista alemán Egon Petri (1881-1962) se asoció a su Maestro Ferruccio Busoni para editar obras para teclado de Bach y Lizt. La transcripción hecha de un aria coral como preludio para piano es de las cosas más sencillamente preciosas y nada mejor que las delicadas manos de Flavia Carrascosa para ofrecérnosla. Se llama "Impromptu", a una composición cuya índole indica nominalmente -no siempre realmente- una Improvisación y es algo casi propio de Franz Schubert (1797-1828). Los Impromptus del Op 90 datan de 1827. El primero se inicia de manera declamatoria pero consta de una serie de variaciones con los contrastes schubertianos.

 

 

 

Podemos asociar el nombre de Lía Cimaglia-Espinosa (1906-1998) a Argentina o París. No solo trajo a su país obras para estrenar sino que llevó obras argentinas a Europa y ella misma se destacó como compositora. Su Suite Recuerdos de mi tierra es de 1939. La Evocación es como una canción romántica y sugestiva que aunque Criolla trasluce que era una consumada intérprete del impresionismo francés. La Danza es rítmica y con divertidas discordancias. La Milonga se autointroduce con una llamado de atención, un breve arpegio descendente y sigue luego como una verdadera milonga, pero al final repite el "llamado de atención". El Zapateado permite prácticamente sentir los pies y piernas. Pero Flavia pudo agregar la fuerza y el brío argentino a la dulzura de Bach y Schubert.

 


 

Domenico Scarlatti (1685-1757) nació en Nápoles, que a la sazón era dominio español. Habiendo enviudado se casó con una española y su formación italiana se fue españolizando al punto de cambiar su apellido por Escarlati. Se lo considera el padre de la escuela de clave española del siglo XVIII. Sólo anunciar Sonatas de Scarlatti en un concierto es un tremendo desafío ya que pareciera que uno de los mayores propósitos del autor fuera acumular dificultades para el ejecutante, pero se sentiría orgulloso de quien las interpretó. Escuchamos las L. 5, la L. 184 y la L. 356, de la serie de Esercizi, ya que sin dejar de ser obras bellas, funcionan como Ejercicios de digitación y Bravura de interpretación. Y ya que el intérprete Alberto Trimeliti tocó estos Esercizi, él mismo escribió 10 Ejercicios o Estudios, recientemente editados por la Universidad. Nos ofreció tres, en Do Mayor (con aire hollywoodense), en La menor y en Re menor, la más melodiosa, con un dejo de Rachmaninov. Están organizados en una semejante relación tonal a distancia de terceras para darle cierta coherencia al conjunto y son "Estudios de concierto" porque intentan trascender la práctica en casa hacia el ámbito de concierto, como los "Études" de Chopin, Lizt, etc. ¡Qué digitación! ¡No veo por qué no agregar el nombre de Trimeliti a los arriba mencionados! Nohant, en el centro de Francia, era la esplendorosa residencia de verano de George Sand. Desde 1839 Chopin concurrió con más asiduidad a ese lugar de poetas, pintores y músicos. En 1844, poco después de la muerte de su padre, escribió la tercera y última Sonata para piano. ¡Bravo por el dúo! ¡Esperaba un "Encore" a 4 manos luciendo sus anillos matrimoniales!