El artista mendocino Julio Le Parc, uno de los plásticos argentinos más influyentes del último siglo en el mundo, falleció hoy a sus 97 años en París, la capital francesa donde residía desde hace décadas.
A sus 97 años, murió el reconocido artista plástico mendocino Julio Le Parc
El plástico nacido en San Martín, de fama mundial, falleció a sus 97 años en París, donde residía desde hace décadas.
Desde ese lugar, especialmente, el nacido en Palmira (San Martín), se convirtió en uno de los referentes del arte óptico, en obras que experimentaban con el uso de la luz, el color y el espacio.
Le Parc, que trabajó la abstracción al explotar al máximo las posibilidades de las formas y los colores planos, también fue un referente del llamado "arte cinético", en el cual las obras (catalogables como escultóricas, aunque no incluyeran el esculpido) ofrecían el movimiento como parte de la propuesta.
La esfera, la imponente obra suya que corona el hall central del Espacio Julio Le Parc en Guaymallén es un excelente ejemplo de esta vertiente, que impulsó especialmente desde la década del 70 en Francia. Esa obra, una esfera compuesta por rectángulos traslúcidos de color rojo, fue donada por el artista y por su hijo, Yamil Le Parc, al espacio antes de su inauguración, en 2012.
A pesar de su avanzada edad, Le Parc seguía trabajando y, por lo que hicieron saber sus allegados, preparaba una retrospectiva de su trabajo de inminente inauguración en el Museo Tate de Londres.
La palabra de Luis Scafati sobre Le Parc
El gran artista mendocino Luis Scafati, consultado por Los Andes acerca de Le Parc, ofreció su mirada sobre la influencia y la importancia del artista. "Julio Le Parc fue un referente insoslayable para nosotros. Lo conocí, siendo yo un estudiante de artes, dio una charla en el TNT (taller nuestro teatro) que luego fuera destruido en la dictadura", recordó. "Si bien su arte estaba lejos de mis inquietudes, por esos días de los 70, todo nos tocaba, y su preocupación social era el nexo que nos convocaba" reflexionó, para recordar luego: "Muchos años después, yo vivía en Buenos Aires, coincidimos como jurados en un Salón Nacional de Artes Plásticas, entonces pude ver otra faceta del maestro, era su sentido del humor, fue un encuentro que recuerdo porque nos reímos mucho de sus ocurrencias. Hoy nos queda disfrutar su obra, casi como un sorprendente juguete, cargado de belleza (esta palabra que hoy las artes plásticas han abolido). ¡Adiós, Julio y gracias!".
La palabra de Andrés Casciani sobre Le Parc
"La obra de Le Parc termina generando en la capacidad perceptiva del espectador un cambio vital: tomar conciencia de cómo la percepción personal 'completa' la obra de arte. El arte cinético demuestra que el movimiento (tanto del objeto como del que lo percibe) constituyen un todo dinámico: nada está 'fijo', nuestra existencia es el movimiento efímero. Por eso Le Parc es un artista que se convierte en un compañero en la vida cotidiana: los colores y sus vibraciones no se experimentan más como algo estático, sino como vibración vital en contante palpitación. Le Parc vivirá siempre en nuestra capacidad de percibir", dijo a su vez el artista mendocino y docente Andrés Casciani.
La palabra de Daniel Rueda sobre Le Parc
El gestor de arte Daniel Rueda se mostró triste por la muerte del artista mendocino y ofreció su reflexión. "La partida de Julio deja una profunda tristeza, pero también la certeza de una obra que seguirá iluminando la mirada de quienes se acerquen a ella. En sus encuentros en Mendoza se expresaba con una lucidez serena, evocando recuerdos de su infancia en Palmira junto a la significativa presencia de Yamil, su hijo y actual curador de su obra. Conservaba intacta una curiosidad genuina que lo llevaba a observar, preguntar y vincularse con todos desde una sencillez admirable. Esa coherencia entre pensamiento, creación y vida permanece en sus piezas: obras que nos transforman y nos sitúan en ese espacio donde lo personal se vuelve profundamente compartido".
Fuente y foto: Los Andes