La cultura argentina recibió con enorme pesar el fallecimiento de Héctor Aricó, una de las figuras más determinantes en la investigación y preservación de las danzas folclóricas del país. Su deceso, ocurrido este lunes -no se informó la causa-, interrumpió una notable trayectoria académica y generó una profunda conmoción en los ámbitos universitarios y artísticos de todo el país.
Adiós a un maestro de las danzas folclóricas argentinas: pesar por el fallecimiento de Héctor Aricó
El prestigioso investigador, docente y figura de consulta obligada en la materia, deja un legado invaluable en las aulas, los certámenes y las letras.
Conocida la noticia, las redes sociales -también las suyas, donde también solía compartir sus conocimientos- se colmaron de cálidos y tristes mensajes de despedida. "Su simpatía y su pasión por la enseñanza quedarán en la mente de todos los que fuimos sus estudiante", apuntó un discípulo. "Vuela alto querido profe, me quedo con la grandeza de su corazón, con el ejemplo de persona y y con la inmensa sabiduría de vida y de profesión", fue otra de las dedicatorias, tan federales como las danzas que abrazó.
Y sí, también las hubo desde San Juan, donde marcó presencia. Fue maestro de maestros y bailarines; y, entre otras cosas, siguió de cerca el Festival de Cueca, adonde hizo llegar varios de sus libros. "Adiós, maestro querido.Qué tristeza tan grande nos deja tu partida. Nos dejas desorientados… Siempre sentimos que ibas a ser eterno. Y lo sos. Sos eterno en cada uno de nuestros corazones", comenzó su posteo Carlos Márquez, organizador del festival.
"Gracias por sus conocimientos querido maestro", escribió Ximena Arce. "Hasta siempre querido maestro", publicó el Campeón de Malambo "Colo" Zalazar. "No tengo palabras para describir la tristeza que siento... no estaba lista para este día. GRACIAS, Ud con su enseñanza, su ejemplo y su amor cambió muchos de mis días... tocó mi corazón y reafirmó en mí este andar folklórico. Que brille para Ud la luz que no tiene fin!", sumó Dai Ruarte. Fueron apenas algunos de los mensajes locales en memoria de Aricó.
Un guardián de las raíces
Nacido en octubre de 1956, Aricó transformó el estudio de las expresiones coreográficas tradicionales en una disciplina de estricto rigor científico. Desde sus inicios en la Escuela Nacional de Danzas, comprendió que el movimiento corporal debía complementarse con una sólida indagación histórica. Esta visión lo llevó a perfeccionarse en el exterior, absorbiendo conocimientos de composición coreográfica en diversas naciones de Europa, la Unión Soviética y Estados Unidos, un bagaje internacional que luego volcó con generosidad en las aulas argentinas.
Como Profesor Titular en la Universidad Nacional de las Artes (UNA), formó a múltiples generaciones de bailarines y docentes. Sus cátedras sobre vestimenta criolla, tango y evolución regional de los bailes nativos se convirtieron en espacios de referencia obligatoria. Paralelamente, su rigor intelectual lo posicionó como un miembro clave en la Academia Nacional de la Historia y en la Academia Nacional del Folclore.
Más allá de su labor en las aulas y en la dirección de la Escuela Municipal de Danzas José Neglia de Morón, su impacto cruzó las fronteras. Se desempeñó como coreógrafo, docente y jurado internacional en escenarios tan diversos como Japón, Sudáfrica, Reino Unido y Francia. Su precisión técnica y sensibilidad le valieron numerosos galardones, entre los que sobresalen distinciones de la UNESCO y el prestigioso Premio Konex en la categoría de Letras e Investigación Folclórica.
El legado del maestro
Aricó también dejó una herencia escrita indispensable. Libros como sus manuales de danzas tradicionales y sus minuciosos análisis sobre el atuendo criollo -que supo divulgar generosamente- continúan rigiendo los programas de formación oficial y los actos escolares de todo el territorio.