Después de un año difícil, en el que atravesó la separación de Darío Cvitanich tras 14 años de relación, Chechu Bonelli rehízo su vida y este viernes se permitió mirar hacia atrás para contar de qué manera la terapia la acompañó durante ese proceso. La periodista habló de las herramientas que encontró para transitar el dolor y afirmó que, después de esa etapa, recuperó el orgullo por sí misma.
Chechu Bonelli contó cómo la terapia la ayudó a superar su ruptura de Darío Cvitanich
En una charla con Mario Pergolini, la conductora recordó el sostén que encontró en las sesiones, incluso durante los fines de semana de invierno
El tema surgió cuando Mario Pergolini le señaló, en Otro Día Perdido (Eltrece) que ella dejaba abierta la puerta para una respuesta personal, aunque él se mantenía en silencio. “Me estás abriendo todo el tiempo el camino y yo me estoy quedando callado como un...”, alcanzó a decir el conductor. Bonelli respondió sin rodeos: “Es que no sé cómo contestarte. Yo te dije que soy genuina y bueno, y acá me tenés”.
La conductora explicó que esa forma de expresarse era parte del proceso que atravesó. “Yo volví a sentirme muy orgullosa de mí hace poco tiempo”, sostuvo. Pergolini retomó entonces el tema y le preguntó si ese cambio había sido resultado de un trabajo personal y si lo había hecho mediante terapia.
“Mucha terapia”, contestó Bonelli. Ante la consulta sobre la frecuencia de las sesiones, detalló que hubo un período en el que recibió atención profesional hasta cuatro veces por semana. “He llegado a ir cuatro veces por semana. Hasta los domingos”, reveló.
Agustín Rada intervino para respaldar esa decisión y valoró la intensidad con la que encaró ese momento. “Sí, como se tiene que hacer. Cuando hay que entrar, hay que ir al fondo, se va al fondo”, expresó. Bonelli siguió esa idea con una imagen sobre el trabajo emocional que implicó: “El lado más oscuro ahí, metidos”.
Pergolini reaccionó con sorpresa y preguntó si era su terapeuta quien recomendaba esa frecuencia o si ella misma buscaba sostén de manera constante. “Pero esperá, ¿porque te decían que vayas o de golpe la psicóloga o psicólogo abría la puerta y dice ‘vos otra vez, Chechu’?”, bromeó el conductor.
La periodista aprovechó para agradecer a la profesional que la acompañó durante el año anterior. “Mi psicóloga, Vicky, que le mando un beso también, fue un sostén muy grande el año pasado en un momento durísimo para mí. Y me atendía hasta los domingos”, contó. Luego explicó que esas citas tenían un sentido especial para ella: “Viste que los domingos son medios depresivos, sobre todo en invierno”.
Rada coincidió de inmediato. “Son depresivos”, afirmó, y Bonelli respondió entre risas: “Ah, ok, está chequeado, está confirmado, me bancan”. En ese intercambio, describió una escena que asociaba con la necesidad de esos encuentros: “Domingo, siete de la tarde. Claro, te vas, me soltás la mano”.
Pergolini le advirtió, en tono humorístico, que compartir ese nivel de detalle podía complicar sus futuras salidas. “No, así va a ser muy difícil. No tenés que contar esto. Tenés que decir: ‘No, iba cada tanto’”, le dijo. Bonelli, sin embargo, sostuvo su decisión de hablar con franqueza y le propuso: “Ahora, ¿hagamos una cosa? Mirame a los ojos. Vos preguntame, que yo te contesto lo que quieras”.
El conductor insistió con la broma y replicó: “Pero, okey, ahora vos mirame a los ojos y yo te digo: ‘No cuentes esto’. Te invitan a salir ahora, estás tomando acá, no tenés que decir: ‘Llegué a ir hasta los domingos’. ¡Ni lo digas!”.
Lejos de retractarse, Bonelli cerró la conversación con una definición sobre el lugar que hoy le da a ese período: “No, eso ya está superado”. Cuando Pergolini le recordó que acababa de contarlo en televisión, ella fue tajante: “Fue una etapa de mi vida. Por eso ahora estoy como estoy”.