Un reciente incendio en el Complejo Museográfico Enrique Udaondo de Luján (Buenos Aires), encendió las alarmas en San Juan. En la previa al Día de los Museos -que se celebra hoy- se reactivó el reiterado reclamo por la restitución de la valiosa colección Gnecco, apelando al decreto ley 5062 de 1946, que determina devolver piezas clave de la cultura cuyana.
Día de los museos: el fuego en Luján reaviva el reclamo por la colección Gnecco
Parte de la historia de San Juan está en el Museo Udaondo, afectado por un incendio. Hay un decreto ley que determina que varias piezas deben volver.
El siniestro se originó por una falla eléctrica en el sector de la Biblioteca “Enrique Peña”, ubicada en el primer piso del Museo del Transporte. Aunque desde el gobierno bonaerense informaron que el material afectado fue “mínimo”, los trabajadores del museo y los bomberos contradijeron la versión oficial, asegurando que existen “importantes daños”.
Este incidente no es el primero que pone en riesgo el patrimonio de origen sanjuanino; el museo de Luján ya sufrió graves inundaciones, como las de 2012 y 2016. La preocupación radica en que capítulos importantes de la colección Gnecco se encuentran guardados en sus depósitos.
¿Por qué está en Buenos Aires?
Apasionada por la historia, la cultura y los museos que la preservan, Silvia Manzini –abogada, cabeza del Museo Manzini y presidente de la Asociación de Museos Privados (AMUPRI)- relató a DIARIO DE CUYO los inicios de este gran tesoro: "Don Agustín Gnecco llegó a San Juan más o menos en 1886. Ya era un coleccionista en Buenos Aires, pero al llegar a San Juan comenzó a coleccionar y llegó a formar un acervo de 100.000 piezas". El crecimiento fue tal que, explicó, desbordó su vivienda y requirió la construcción de dos grandes depósitos. Ante la falta de respuestas estatales para albergar semejante colección, tras la muerte de Agustín, su hijo Anavadro y Enrique Udaondo –historiador, fundador y primer director del museo que lleva su nombre, en Luján- acordaron el traslado a Buenos Aires, compra mediante.
El documento existente -fechado en septiembre de 1946- habla de la autorización de un desembolso de hasta $316.559,97 m/n "para la adquisición de las colecciones integrantes del Museo Gnecco y de pertenencia de los herederos de don Agustín V. Gnecco"
“Fueron 23 vagones de ferrocarril, el último salió en noviembre de 1943", evocó María Julia Gnecco, nieta del fundador, hija de Anavadro y exdirectora del Museo Histórico Agustín Gnecco. El masivo traslado resultó providencial: apenas un mes después, en enero de 1944, el terremoto destruyó San Juan. "Fíjate vos que en este aspecto qué benéfico fue, porque el lugar donde estaban alojadas era de adobe", añadió Manzini para dimensionar la magnitud de la tragedia evitada.
María Julia subrayó que el traslado definitivo no se debió a un desapego familiar: "Acá el problema es que en San Juan no había solución para el museo; ese fue, y sigue siendo, el problema, por eso se va, no porque fuera decisión de la familia".
La ley: qué se busca traer
Tras la instalación de la muestra en Buenos Aires –parte en exhibición, la mayoría en depósito-, las autoridades plasmaron un compromiso legal. Tal como relató Manzini, el 31 de octubre de 1946 se sancionó el Decreto Ley número 5.062, que habla de la "donación".
En el artículo 2do. dice textualmente: "El Poder Ejecutivo seleccionará las piezas de dicha colección que tengan valor como elementos representativos de la cultura Regional Cuyana y los donará al Gobierno de la provincia do San Juan, como contribución de Buenos Aires a la restauración de su acervo histórico". Y en el artículo 3ro. agrega que "el gasto que demande el cumplimiento de la presente ley se tomará de Rentas Generales, con imputación a la misma".
Al pie del documento, de puño y letra, Agustín Gnecco apuntó que fue aprobada por la Cámara de Diputados y por el Senado de la Provincia de Buenos Aires en octubre de 1946 ; y días después, el 31 de octubre de 1946, fue aprobada por el Poder Ejecutivo, "Decreto Número 11.765, registrada bajo el N° 5062.
El espíritu de la norma era la solidaridad interprovincial tras el sismo. Como explicó María Julia Gnecco, "el espíritu de esa ley es un poco de la hermana mayor, que va a ayudar a la provincia de San Juan a recomponer su historia, su cultura".
El reclamo actual no busca desmantelar el museo bonaerense, que en su momento fue la salvación de gran parte de la colección; sino simplemente rescatar lo que corresponde y que, además, permanece oculto. "No se trata de esquilmar nada... se pide lo que se había acordado, una parte representativa para la cultura de San Juan, eso es lo que se pide, lo que se pidió y lo que está legislado", detalló en diálogo con este medio la nieta del coleccionista.
Entre los elementos que están en Buenos Aires figuran piezas únicas de la vitivinicultura colonial, como tinajas de fermentación, alambiques y "yoles" (recibientes de cuero para transportar uva), además de mobiliario rústico, piezas arqueológicas, textiles y valiosos archivos históricos.
Un reclamo que reaviva la necesidad de la sede definitiva
Aunque en 1960 -cuando se creó el Museo- el gobernador Américo García trajo parte de la documentación, la hemeroteca y la numismática, el resto quedó en Buenos Aires. La falta de un edificio propio con las condiciones necesarias ha sido un escollo recurrente. "La condición era que tuviera el lugar para guardar esas piezas... el Museo estuvo rondando desde el 60 hasta ahora, sin tener una solución definitiva", se lamentó Gnecco, que lucha para que la colección vuelva a desplegarse en el edificio que la cobijó, la vieja escuela San Martín, sobre Avenida Rawson, cuyo edificio debe ser consolidado.
Según Gnecco, ya hay un proyecto diseñado al respecto, solo se necesita la decisión política para ejecutarlo. A su vez, sugirió y se comprometió a buscar ayuda en el sector privado para devolverlo a la vida, y con él, al Museo Histórico Provincial Agustín Gnecco, que hoy celebra el Día Internacional de los Museos en la sede provisoria de calle Mitre pasando Av. Rawson.
"Creo que éste es el momento en el cual todos los sanjuaninos debemos hacernos eco de esto, porque es nuestra herencia, es nuestra identidad", concluyó Manzini.