“ Por primera vez una obra de mi autoría está en la cartelera del magnífico Teatro Nacional Cervantes..." tipeó en sus redes el escritor sanjuanino Luis Ávila. Y así celebró la llegada de "La Salamanca" a uno de los escenarios más emblemáticos de Argentina, donde aún le resta concretar una función.
El escritor sanjuanino Luis Ávila llegó con "La Salamanca" al Teatro Cervantes
La obra estrenó en el Palacio Libertad y este mes se trasladó al emblemático coliseo porteño, adonde aún le resta una función.
La Salamanca es una propuesta de danza-teatro producida por la Secretaría de Cultura de la Nación que aborda una de las leyendas más arraigadas del folclore argentino. La trama se adentra en aquel mito donde cualquier persona puede acercarse a pedirle un deseo a Mandinga, con la contundente advertencia de que él cobrará un precio por todo lo que otorga. La puesta en escena destaca por la conjunción del guion y las letras de canciones de Ávila, la música original compuesta por Damián Mahler (hijo de Ángel Mahler) y la interpretación del joven ballet La Patriada, junto a la dirección general de Daniel Fernández.
Tras un exitoso estreno en el Palacio Libertad que sumó siete funciones y casi 3000 espectadores, la obra se estrenó este mes en la sala principal del Teatro Cervantes. Aunque la función prevista para mañana domingo debió suspenderse debido al operativo de seguridad por la visita papal, el público aún podrá disfrutar de la obra el próximo miércoles 11.
Otro logro para el sanjuanino
Para el escritor sanjuanino, este estreno de teatro musical representa otro gran logro dentro de su ascendente trayectoria porteña. “Tiene un valor muy importante para mí, porque es la primera obra mía que se hizo en Buenos Aires”, afirmó en diálogo con DIARIO DE CUYO el escritor, cuyo debut se dio en el marco del ciclo Mitos y Leyendas de Argentina.
“Además siento que es la primera obra en la que pude poner de manera integral la inspiración que percibía cuando cursaba la carrera de guion en la escuela de Cris Morena. Yo viajaba todas las semanas a Buenos Aires soñando cómo, en qué salita iba a poder representarse algo escrito por mí, y bueno, con esta obra se consiguió”, contó.
El éxito de la producción resalta aún más al no depender de figuras mediáticas. “Hay que destacar que no tiene figuras en escena, los protagonistas no son populares o famosos; entonces haber conseguido esta trascendencia significa que gusta, que el boca en boca ha permitido que la obra se sostenga y permanezca en cartelera”, marcó el dramaturgo, añadiendo que ya se evalúa su regreso a esta sala para el año entrante.
Para el artista oriundo de San Juan, que en septiembre estrenó "El Desertor" en el Palacio Libertad (segunda obra propia en el ciclo "Mitos y Leyendas...", musicalizada por su coterráneo Pablo Flores Torres), esta llegada al Cervantes puede servir de inspiración para colegas que dan sus primeros pasos en la provincia. Pero también, sostuvo, lo acerca a otro de sus sueños: “Estar en el Cervantes para mí significa un pasito más, estar un poco más cerca de dedicarme al teatro comercial, que es otro objetivo que tengo”, manifestó.