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TEATRO

El escritor sanjuanino Luis Ávila vuelve al Palacio Libertad

Escribió el guion de El desertor, obra del Ciclo Mitos y Leyendas de Argentina, que tiene música de otro talento local: Pablo Flores Torres.

Por Estela Ruiz M. 27 de septiembre de 2026 - 08:10

Primero fue con La Salamanca, con música de Ángel Mahler. Ahora, el escritor sanjuanino Luis Ávila se prepara para el estreno de El Desertor, que, con su dramaturgia y música de su comprovinciano Pablo Flores Torres, estrenará el 2 de octubre en el Palacio Libertad, dentro del Ciclo Mitos y Leyendas de Argentina.

El desertor es la segunda propuesta escénica de este ciclo producido por la Secretaría de Cultura de la Nación. Una obra de danza, teatro y música originales, inspirada en la mítica historia de El gauchito Gil, un jornalero rural del Litoral del siglo XIX cuya huida militar marcó su destino y lo convirtió en símbolo y devoción popular.

A diferencia de otros procesos creativos en los que el texto precede a la partitura, en El desertor la música de Flores Torres fue la base para el desarrollo del libro, a cargo de Ávila.

"Yo escribí la primera, que fue La Salamanca, de la que se hicieron siete funciones. Luego me vuelven a llamar para hacer este libro y acompañar la música que Pablo estaba componiendo", comentó a DIARIO DE CUYO Ávila, quien, radicado en Buenos Aires, no guardó su profundo anhelo que de estas obras se puedan ver algún día en San Juan.

El elenco de El Desertor. Arriba, en los extremos, Luis Ávila y Pablo Flores Torres. Al centro, el director Daniel Fernández.

De San Juan a Buenos Aires

Ávila despegó como escritor desde San Juan, publicando ficción en plataformas digitales como Wattpad y Booknet, donde sus novelas acumularon miles de lecturas. Este fenómeno llevó a que editoriales como Planeta y Penguin Random House publicaran en papel sus obras, como la saga juvenil #Malos.

Su vinculación con el medio teatral porteño comenzó con su participación en actividades de promoción de la lectura y talleres de escritura vinculados a la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP), institución con la que colabora desde 2017. Paralelamente, Ávila realizó estudios de guion en la escuela de Cris Morena, formación que incluyó un continuo desplazamiento semanal entre la provincia de San Juan y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para asistir a las clases presenciales.

"Cuando empecé, cuando cursaba la Escuela Cris Morena viajaba todas las semanas para cursar y volvía a San Juan. Era un sacrificio y un presupuesto muy grande, pero lo hice porque me di cuenta de que, si quería crecer en la escritura, tenía que hacerlo. Amo San Juan y me ha dado mucho, pero lo que buscaba no lo iba a encontrar allá”, contó.

En mayo del año anterior, durante su participación en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Ávila tomó la decisión de radicarse de manera definitiva en la capital.

"Fue una decisión fuerte, importante. Vendí una camioneta que tenía en San Juan y renuncié a mi trabajo para establecerme acá”, comentó Luis, que hoy alterna su labor en la dramaturgia y la literatura con el ejercicio de la psicología, que incluye un posgrado en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

“Así estoy acá, ejerciendo mi doble vida de psicólogo y de escritor. En San Juan trabajaba más de psicólogo y mis actividades de escritor eran más secundarias y acá es al revés. Ahora la actividad cultural es lo principal", dijo, ya insertado en el circuito literario porteño.

Encuentro con tonada sanjuanina

A pesar de que tanto Luis Ávila como Pablo Flores Torres son sanjuaninos, sus trayectorias no se habían cruzado previamente. Compositor, director, actor, Flores Torres (Alberdi, El Musical) se radicó en Buenos Aires hace más de diez años, convirtiéndose en un referente de la comedia musical. La coincidencia en El desertor se produjo por convocatoria de la producción.

Un hecho fortuito marcó el primer contacto personal entre ambos creativos. Según contó Ávila, el encuentro se produjo de manera casual en una de las líneas del subte, pocos días antes de la primera reunión de trabajo del equipo artístico.

“Yo vi a un chico que pasó con la mochila abierta, entonces le hablo y le digo. Él se da vuelta, me dice 'bueno, gracias'… Yo lo miro bien y le pregunto '¿vos sos Pablo?'. 'Sí', me contestó, '¿nos conocemos?'. Entonces le dije ‘bueno, no, pero nos vamos a conocer', y le conté quién era y nos matamos de risa”, cerró la simpática anécdota Luis.

Mirá la presentación de El Desertor

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