Miguel Martín, más conocido por su personaje El Oficial Gordillo, regresa a San Juan para presentar su exitoso espectáculo "Gordillo 20 años + 1". El 4 de septiembre, en el Teatro Sarmiento, el popular humorista desplegará sus monólogos con el sello que lo caracteriza, acompañado por "La Mary" y su desopilante sesión de psicología interactiva, y Zaul Showman.
El Oficial Gordillo vuelve a San Juan: "Yo nací con la necesidad de hacer reír", dijo Miguel Martín
Entrevistado por DIARIO DE CUYO, el reconocido humorista contó algunas intimidades de su profesión, con la que ya lleva más de 20 años.
“Es la última vez que lo presentamos en San Juan y ya en diciembre, lo subo a YouTube y el año que viene, si volvemos, será ya con el espectáculo nuevo”, dijo en charla con DIARIO DE CUYO Miguel, quien, entre risas y reflexiones, habló sobre su profesión, la evolución del humor y la vocación que lo mantiene sobre los escenarios.
— San Juan es una plaza ya habitual para vos, más allá de las raíces...
— Sí, y me sorprende mucho la recepción de los sanjuaninos. Yo pensaba que nunca en la vida, porque cuando yo era chico hablaba en tucumano y mis primos me decían “por favor, ponete subtítulos porque no entendemos nada”. Así que hoy vaya a San Jua, me suba a un escenario y que se rían de lo que hago, es maravilloso para mí.
— Son los últimos tiros antes de prepararte para la temporada…
— Sí, sí, sí, ya estoy armando para la temporada de Carlos Paz el espectáculo nuevo, así que estoy en pleno proceso creativo…
— ¿Cómo ha sido sostener ese proceso, año tras año, hace más de 20 años?
— Aprovecho que a la gente todavía le hago gracia, entonces trato de brindarle lo mejor de mí, el mejor chiste, la mejor rutina, trato de que todo lo que me haga reír a mí, haga reír a la gente; muchas veces pasa, muchas veces no. Por eso ahora en estos espectáculos también lo que hago es ir probando los nuevos chistes del espectáculo que viene, si funciona, queda; y cuando no se ríe nadie y me cantan los grillos, lo saco a la mierda.
—¿El humor es una gimnasia, es un don…?
— Sí, es un poco de todo eso y trabajo. Yo siempre digo que nací así de fábrica. Yo intenté hacer muchas otras cosas, soy analista de sistema, pero soy el peor analista de sistema del mundo. Yo nací con la necesidad de hacer reír, cuando iba a jardín de Infante veía que los chicos se reían de las payasadas que hacía, y me gustaba. Igual que obras de teatro, “¿quién quiere hacer de hormiguita?” ¡yo! “¿de árbol?” ¡yo! “¿de Sarmiento?” ¡yo!. Mi mamá me decía, “dejá pasar una, que te tengo que hacer los disfraces”, porque antes no se alquilaban… Y bueno, también mucho trabajo, es un laburo, a las 8 ya estoy laburando, hasta la 1 que voy a comer, o duermo una siesta, y a las 5 de la tarde arranco de nuevo, de lunes a viernes, con los textos, videos, contenido, entrevistas, eventos, grabar… eso de lunes a jueves; y viernes, sábado y domingo estoy haciendo la shows. Es un laburo 24/7.
— ¿Alguna vez te dijeron que eso no era un laburo?
— Sí, desde mi papá, que no le gustaba que haga teatro. Me acuerdo que actuaba en todos los actos y nunca me fue a ver, porque eran esos padres de antes, más duros… No lo digo con dolor, lo digo con humor, inclusive. Cuando salgo de la secundaria, él me dice “¿qué querés hacer?” ¿teatro se puede?, le pregunté. Y no, obvio que no, porque eso era de hippie, de flojo. Entonces le dije que iba a estudiar computación, y ahí sí. Y estudié computación, me puse a laburar en computación hasta los 28 años, y cuando ya tenía mi plata, largué para hacer lo que me gustaba.
— ¿Tu viejo te vio triunfar como humorista?
— No, así no, vio la primera época, porque él en el 2009 falleció, pero sí, ya le gustaba, porque los amigos le decían. Yo iba a eventos donde iban sus amigos y le decían “el chango tuyo es muy bueno, anda a verlo”. Después empiezo un programa de televisión, él me veía, y cuando yo llegaba a mi casa, me decía “vos tenés que contar este chiste”, y me contaba un chiste… Pero no vio esto de salir a otras provincias, y menos a su San Juan querido…
— Pero de algún modo hicieron las paces con esto…
— Sí, yo creo que sí. Mirá, mi hermano mayor que vive ahí en San Juan, una vez estaba pasando un mal momento, y yo le dije que lo quería mucho, que lo amaba… no estábamos acostumbrados a decirnos estas cosas, porque nos criamos en una familia que no demostraba los sentimientos. Y él me dijo que se le inflaba el pecho cada vez que veía que yo estaba en un teatro o algo así… Y yo creo que mi viejo me hubiese dicho lo mismo, así que estamos en paz y felices. Igual lo entiendo a mi viejo, que lo hacía para cuidarme …
— ¿Creés que de algún modo ustedes fueron los precursores del stand-up?
— Yo creo que sí, empezamos con la monologuía, que le decíamos acá. Si soy sincero, yo creo que el primer “standapero” que vi fue Luis Landriscina, y yo tomé mucho de él…
— Igual, el humor cambió mucho en estos tiempos…
— Sí, había también un humor que hoy es muy cancelable. Y a mí me pasó en carne propia. Me pasó de publicar chistes en Facebook de tartamudos, y me escribió un hombre que me dice “vos sabés que mi hijo es tartamudo y la verdad que una lástima porque le hacen mucho bullying, o sea, te agradecería que tengas más cuidado”. Y me di cuenta que era una época para cambiar. El stand-up me salvó en el sentido de que el profesor de stand-up nos decía que se habla en primera persona, de lo que me pasa a mí; y ahí fue que empecé con el Oficial Gordillo, que es un tirano, que se cree inteligente y es un tarado, que es un cornudo… Al hablar en primera persona se neutraliza el quilombo.
— Tuviste que recalcular…
— Sí, totalmente, porque no me gustaba que alguien se sienta mal, al contrario. Vos venís, pagás una entrada para pasar un momento lindo y yo me pongo a gastarte porque sos pelado… No tenés por qué bancártela, vos me estás dando de comer a mí, no tiene sentido. Y cuando alguien sufre ya no es chiste, o nos reímos todos o lloramos todos.
Con ADN sanjuanino
Hijo de madre y padre sanjuaninos que, por ejemplo, los domingos ponían tonadas en su casa cuando él era pequeño –“por eso me sé todas”, dirá- Miguel se reconoce parte de esta tierra. Durante la charla, con frecuencia aparecían lazos que lo unen a la provincia, donde tiene familia. Y muchas anécdotas.
“¿Sabés que mi psicóloga es sanjuanina? Cuando me dijo, pensé ‘ella me va a entender desde el principio’, porque los que tenemos sangre sanjuanina, nosotros los sanjuaninos, sabemos que somos diferentes al país, que tenemos muchas costumbres y muchos pensamientos… No todos obviamente, pero la gran mayoría tenemos esta cosa de no mostrar mucho los sentimientos, de atarlo con alambre, de comer carneo, eso es San Juan…”, expresó.
“Y la mayoría de los sanjuaninos son personas muy buenas... la gran mayoría, por lo menos mis familiares que están allá (risas) Son personas muy buenas, muy empáticas, muy ubicadas... Yo creo que San Juan es la provincia donde mayor cantidad de personas buenas hay”, agregó. “Fijate que yo iba a algún negocio de San Juan y me trataban rebien, súper amables, en mi época de desconocido también… No así en otras provincias que no voy a dar nombres, pero ustedes ya se imaginarán cuál es”, dijo con picardía.
La cita en el Teatro Sarmiento
Gordillo 20+1 Años
- Viernes 4 de Setiembre
- 20 h
- Teatro Sarmiento
- Entradas: en entradaweb.com.ar Platea Baja - Filas 01 a 15: $45.000. Platea Baja - Filas 16 a 20: $43.000. Pullman: $40.000. Gradas: $40.000