Fabio Alberti es un referente del humor televisivo nacional. A lo largo de su carrera creó personajes memorables que marcaron época, combinando ironía, absurdo y observación social. Uno de ellos es Peperino Pómoro, surgido en el emblemático programa Cha Cha Cha, y ahora protagonista de una nueva obra, que lo trae de regreso a San Juan.
Fabio Alberti trae el "spin off" de Peperino Pómoro a San Juan
El humorista llegará con su nuevo espectáculo, sobre el mártir ficticio que nació en el mítico programa Cha cha cha y que es furor en redes.
El mártir de ficción, que ahora estelariza La Apocalipsis existe, era el protagonista del skech “Todos juntos en capilla” (1992), una sátira irreverente llevada al extremo del absurdo, que cerraba el programa. Hoy, ese personaje atraviesa generaciones y se mantiene vigente en el imaginario popular, con videos que superan los 5 millones de visualizaciones y una presencia constante en memes y stickers de WhatsApp, tal como destaca el anuncio del show.
De cara a su estreno en la provincia -donde el año pasado se presentó con Cha Cha Cha volumen 2, junto a su coequiper Alfredo Casero- y en medio de la búsqueda de una oveja que se le perdió en su campo de Uruguay- dialogó con DIARIO DE CUYO acerca de este spin-off de Peperino, el humor y su propia vida.
El spin-off de Peperino
La idea de darle un show propio al controvertido líder espiritual, que da fe del humor absurdo que atraviesa su galería de personajes- fue el resultado de un reencuentro reciente sobre las tablas. "Surgió porque estuvimos 14 meses celebrando Cha Cha Cha con Alfredo (Casero) y dentro del espectáculo estaba el mártir Peperino Pómoro", relató. "La verdad que funcionaba muy bien, era muy querido por la gente, entonces un poco fue tomar conciencia también de que el personaje estaba súper vigente y de que se podía hacer algo más allá".
Sobre esa vigencia que le permite a un personaje de los '90 seguir llenando teatros en 2026, el humorista reflexionó: "Supongo que las redes tendrán que ver con la vigencia de Peperino, que lo mantienen vivo; creo que también hay un revival de cierta época, cierto humor, la gente extraña ese tipo de humor. Son tres generaciones: los tipos que tienen mi edad, sus hijos, y chicos de 20 años que cuando lo hacíamos no habían nacido".
El humor y el salto de la televisión al teatro
El espectáculo, que dura una hora y cuarto, promete un ritmo vertiginoso. "Va al palo, pues va súper rápido, tengo 30 segundos para cambiarme, voy y vuelvo. Hay una pantalla con videos muy divertidos; estoy muy conforme porque la gente se va muy contenta", explicó el actor. En escena, Peperino no está solo: lo acompañan otros personajes: Beto Tony y su Muñeco (rescatado de Todo por dos pesos), el Ángel de Britos, María Magdalena Ruíz Guiñazú y el Sorobongo líder Supremo Maryland de la Iglesia Peperianal, apariciones que nada tienen de aleatorio, sino que -dijo- tienen su peso en el desarrollo del show.
Con un estilo permanece inalterable pese al paso del tiempo, Alberti aseguró que "sigo creyendo en el mismo humor porque es lo que me sale naturalmente. Si quisiera hacer otra cosa sería medio falso, medio mentiroso... forzado. Esto es lo que me gusta hacer y lo que disfruto”. Y consultado sobre si la sensibilidad actual puede formatear el contenido de su propuesta, surgida en otro contexto, fue taxativo: “Mis límites me los pongo yo, no voy a permitir que me los ponga nadie”, dijo, a la vez que subrayó que “mis personajes son muy naifs, yo nunca ofendí a nadie".
Alejado de la televisión, Alberti se refugia y disfruta de las tablas y de las giras, que le permiten –destacó- un cara a cara con la gente. En ese tren, compartió su postura sobre su ausencia, y del humor en general, en la pantalla chica: “La televisión se abarató bastante. Salvo algunos formatos traídos de afuera, hoy ponés cuatro butacas y hacés un programa en vivo, ya está”, expresó.
En esa línea, manifestó que “mucha gente se volcó a hacer teatro porque es un ámbito de trabajo que, bueno, los actores necesitan trabajar; pero después, por otro lado, el teatro siempre está y Argentina tiene mucha historia de teatro". Y fue por más: “La verdad que yo no sé quién mira televisión, si hasta las novelas se ven ahora por celular, todo esto vertical que están haciendo… Yo qué sé, está bien, pero por eso el teatro siempre está vigente", apuntó Alberti, que, al menos de momento, no ha pensado producir nada para estas nuevas plataformas de contenido.
La otra vida de Alberti: entre el escenario y el campo
Hoy, la vida de Alberti se divide entre los aplausos y la tranquilidad de Uruguay, donde reside hace tiempo. Lejos del ruido porteño, el comediante disfruta de una faceta diferente como anfitrión gastronómico en su propio restaurante a puertas cerradas.
"Siempre estuve vinculado a la gastronomía, me gusta cocinar, me gusta comer, me gusta ser anfitrión, así que lo disfruto. Tengo la suerte y la coherencia de hacer lo que me gusta. En Uruguay tengo huerta, ovejos, corderos, gallinas... es otra vida. Prefiero viajar, ir y venir, y amanecer acá, con los animales, correr los postigos y ver la salida del sol atrás de la sierra", confesó con serenidad.
A pesar de las nueve horas de viaje que realiza cada semana para cumplir con sus contratos y gira, el disfrute sigue intacto. Ese mismo disfrute que lo traerá de nuevo a San Juan, esta vez junto al desopilante Peperino Pómoro y a otras de sus criaturas.
La cita en el Cine Teatro Municipal de Capital
La Apocalipsis existe - Peperino Pómoro
- Fecha: Sábado 23 de mayo
- Hora: 21:00 h
- Lugar: Cine Teatro Municipal de San Juan (Mitre pasando Mendoza)
- Entradas: $20.000 a 35.000 en entradaweb.com.ar