Su deceso se produjo a raíz de un shock séptico derivado de un cuadro de neumonía que se complicó tras su internación. Aunque su trayectoria estuvo colmada de premios internacionales y marcó una época dorada en la televisión, Agulla quedará grabado para siempre en la memoria colectiva del país por haber sido el cerebro detrás de "La llama que llama", la icónica y desopilante campaña para la empresa Telecom que transformó la publicidad comercial en un verdadero fenómeno de la cultura popular argentina.
Falleció Ramiro Agulla, el cerebro detrás de los comerciales más recordados de la televisión argentina
Profundo dolor, falleció Ramiro Agulla, uno de los creativos más influyentes y revolucionarios de la década de los 90 y principios de los 2000.
Junto a su histórico socio, Carlos Baccetti, Agulla rompió todos los moldes tradicionales de la pantalla. Aquellos recordados spots de las llamas haciendo bromas telefónicas trascendieron los televisores para convertirse en refranes cotidianos de entrecasa, juguetes y un motivo de risa compartida para millones de familias. De esa misma mente brillante nacieron otras piezas imborrables del imaginario nacional, como la histórica publicidad de "El Oso" para Quilmes, que apelaba directamente a la fibra y la identidad de los argentinos.
Además de su colosal huella en el ámbito comercial, la dupla Agulla-Baccetti fue pionera en el marketing político moderno en el país, recordada especialmente por liderar la estrategia discursiva y audiovisual de la campaña presidencial de Fernando de la Rúa en 1999, así como diversos armados políticos provinciales y nacionales.
La partida de Ramiro Agulla genera profundas muestras de dolor entre colegas y una audiencia que hoy lo despide en las redes sociales rememorando sus comerciales más famosos. Con su fallecimiento, el país pierde a un verdadero artesano de la creatividad; un publicista audaz que entendió como nadie la picardía argentina y que supo regalarle al país el valioso legado de una sonrisa.